LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS
"...porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección."
Por el P. Clemente Sobrado
San Lucas 20, 27 - 38:

Reflexión
Amigos de cada domingo, de nuevo aquí estamos Miguel y yo tratando de ayudarles a comprender mejor la Palabra de Dios y hacerla vida en vuestras vidas. ¿Verdad que el Evangelio de hoy da la impresión de estar escrito en Hollywood? Porque aquí desfilan maridos como si fuese un desfile militar.
No se preocupen que la cosa va por otros caminos. ¿Saben lo que está en el fondo de todo? Algo muy simple, hay resurrección o no hay resurrección. ¿Y si hay resurrección en qué consiste? ¿En la prolongación de la vida humana, pero en unas condiciones de mayor felicidad que aquí en la tierra?
Esta era la discusión entre fariseos y saduceos, los dos grandes grupos de aquel entonces. Los que intervienen aquí son precisamente los saduceos que sostenían que no había resurrección después de la muerte y le proponen a Jesús este caso que es como una especie de trampa. Según la ley llamada del levirato, si un hermano moría sin descendencia su hermano debía casarse con la viuda para darle descendencia. Aquí hay siete hermanos que se casan con la misma mujer y menos mal que terminan diciendo, “por fin se murió la mujer”. Desde luego, primero, se llevó por delante siete maridos. No me digan que aquí no hay resistencia, tener que aguantar a siete maridos.
La respuesta de Jesús es clara: claro que hay Resurrección y que resucitar no es una simple prolongación de esta vida, sino que es transformar nuestra vida en una vida glorificada, donde la única realidad será el ser “hijos de Dios” y que, por eso, Dios no es un Dios de muertos, un Dios de cementerios, sino un Dios de vivos, de los que viven para siempre.
Fuente:
La Iglesia que camina
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