TIEMPOS DE CRISIS
"Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas"
Por el P. Clemente Sobrado
San Lucas 21, 5 - 19:

Reflexión
Hola amigos, ¿os imagináis lo que diría Jesús hoy contemplando nuestros templos? La gente se admiraba de la belleza del templo de Jerusalén, por sus piedras y exvotos. Es decir, se admiraba de lo que algún día desaparecería. Se quedaban con el templo por fuera, no con el templo por dentro.
Creo que hemos dado mucha importancia a la construcción de los templos: tremendas catedrales de todos los estilos, grandes templos arquitectónicamente maravillosos, y los hemos convertido en motivos de turismo. Hasta hemos llegado al colmo de cobrar por poder entrar en ellos.
La inmensa mayoría que visita nuestros templos se lleva unas fotos como recuerdo, pero cuántos se llevan una experiencia de Dios. Templos que cuesta una cara mantenerlos. Templos que terminan siendo incluso patrimonio del Instituto Nacional de Cultura, que no se pueden tocar sin su autorización. Son un tesoro y un valor para fomentar nuestro negocio del turismo.
¿Y dónde queda Dios? Mi experiencia me dice que la inmensa mayoría de turistas ni siquiera se entera que está el Santísimo. Todos se quedan con la belleza física y material.
Los templos levantados por grandes arquitectos son ahora los templos que atraen a la gente. En cambio, ¿alguien se fija en los verdaderos templos que somos nosotros y donde realmente habita Dios? Creo que los templos van a quedar para el turismo. Eso no me preocuparía si lográsemos cambiarlos por los templos vivos que somos nosotros.
Al final de todo, nos quedaremos con el único gran templo que será Jesús porque del resto no quedará piedra sobre piedra. Y que nadie se atreva a asumir el rol del Jesús, por eso nos pone de sobre aviso: no creáis a los que dicen: “Está aquí, soy yo.” “No les sigáis.” Y hoy no faltan esos falsos mesías a quienes muchos siguen.
Fuente.
La Iglesia que camina
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