miércoles, 28 de septiembre de 2016


¿TIRAR LA TOALLA? ¡NO! ¡LUCHAR CONTRA LA CORRIENTE!
Cuando la tecnología la aplicamos mal
 Por Juan Borea Odría



La carta de Leonardo Haberkorn, periodista y académico uruguayo, renunciando a seguir dando clases en una Universidad de Montevideo ha circulado ampliamente en las redes y nos da una oportunidad para reflexionar sobre un tema de mucha actualidad: el uso de los celulares y las redes sociales. Textualmente, el profesor dice:

“Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez. (…) Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me rindo. Tiro la toalla. Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono (…) Claro, es cierto, no todos son así. Pero cada vez son más.

Hasta hace tres años la exhortación a dejar el teléfono durante 90 minutos tenía algún efecto. Ya no. Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado. Esta semana en clase salió el tema Venezuela. Solo una estudiante en 20 pudo decir lo básico del conflicto. El resto no tenía ni la más mínima idea. Les pregunté si sabían qué uruguayo estaba en medio de esa tormenta. Obviamente, ninguno sabía. Les pregunté si conocían quién es Almagro. Silencio. A las cansadas, desde el fondo del salón, una única chica balbuceó: ¿no era el canciller? ¿Saben quién es Vargas Llosa? ¡Sí! ¿Alguno leyó alguno de sus libros? No, ninguno. (…) La incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos. Les fueron matando la curiosidad (…)y les enseñaron que todo da más o menos lo mismo. No quiero ser parte de ese círculo perverso.
Nunca fui así y no lo seré. (…) La carta acaba con una experiencia final en la que expone a sus alumnos la entrevista de una periodista al dictador argentino Galtieri sobre la Guerra de las Malvinas.

Continúo con la cita textual: “Normalmente, a esta altura, todos los años ya había conseguido que la
mayor parte de la clase siguiera el asunto con fascinación. Este año no. Caras absortas. Desinterés. Llegamos a la entrevista. Leímos los fragmentos más duros e inolvidables. Silencio. Silencio. Silencio. Ellos querían que terminara la clase. Yo también.”


Comprendo al profesor, pues muchas veces los docentes nos sentimos descorazonados cuando tratamos de motivar dando charlas emotivas, usando diversas estrategias didácticas, buscando temas que a nuestro juicio debían interesar, todo sin éxito. Pero comprenderlo no significa estar de acuerdo. No se trata de tirar la toalla, sino de comprender que la situación es nueva y hay que abordarla.

Lo primordial es saber que no se trata de pelear contras las tecnologías, y lamentarnos “que cualquier tiempo pasado fue mejor”. Las tecnologías actuales y las futuras son hechos incontrovertibles con los cuales debemos convivir. Lo que tenemos que hacer los padres, autoridades y docentes es tratar de comprenderlas y convertirlas en nuestras aliadas. No es tarea fácil, sobre todo a quienes tenemos más años y nos cuesta entender su lógica, pero es una tarea indispensable sin la cual estamos condenados al fracaso.

Cuando hablamos de tecnología no nos referimos solo a los aparatos y los programas, sino también a la manera de ver el mundo que se va configurando en el usuario. No es la misma configuración de quienes nos acercamos por primera vez al conocimiento a través de los libros y las conferencias; los niños y jóvenes conocen y sienten de otra manera. Tal vez no nos convenza ni nos guste, pero es la suya.

El segundo paso, trascendental, es educarlos en hogar y escuela para que los muchachos no dependan de la tecnología; que la dominen y la USEN no que ella los domine. No es tarea fácil; requerirá firmeza, cariño, motivación, normas, estrategias, pero puede lograrse, y ejemplos de ello hay muchos colegios de Lima. Prevenir también con orientación y vigilancia los peligros conexos como apertura irrestricta de la intimidad, abuso sexual y otros.

Lo tercero, que corresponde ya a las autoridades educativas, a las Universidades, institutos, gremios diversos, es elaborar una tecnología que ayude a los jóvenes y niños a aprender conocimientos, adquirir habilidades, comunicarse provechosamente con pares, promover sentimientos, ampliar sus horizontes. Hay muchos de esos elementos, pero no tienen la difusión ni la fuerza necesaria para convertirse en predominantes; por ello insisto en que más allá de la creatividad de una persona, es preciso una política de producción y difusión impulsada por quienes tienen como meta la formación de las personas.

miércoles, 14 de septiembre de 2016


EN EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN SE NECESITAN MÁS EDUCADORES
Por juan Borea Odría



Ante el reciente retiro del Viceministro de Gestión Pedagógica Flavio Figallo, quien ha sido relevado en el cargo por el Economista Jorge Arrunátegui, considero necesario como educador hacer un urgente pedido: se requieren más profesores de carrera en los cargos de alta dirección en el Ministerio de Educación.

Es cierto que la educación es un tema que compete a toda la sociedad, y que en el diseño y conducción de la misma debe haber un enfoque interdisciplinario; pero debe haber necesariamente profesionales de la educación, y si hacemos una rápida revisión de los altos cargos en el Ministerio, no encontramos muchos.

En estos momentos el Ministro y los dos Viceministros son economistas. Los últimos Ministros de Educación han sido, en orden retrospectivo, Economista, Socióloga, Ingeniero, Arquitecto. Los tres últimos provenían del mundo universitario, que es diferente al de la educación básica, preocupación principal del Ministerio. Algunos tuvieron la habilidad de buscar profesionales de la educación para el sector de la gestión pedagógica, otros no.

¿A qué se debe esta carencia de educadores en los altos cargos de gestión? Cada cual tiene sus propias explicaciones; en mi opinión una de las causas es el menosprecio que se tiene a los profesores por parte de un sector de la tecnocracia, que considera a los docentes poco preparados, y con una visión más centrada en las aulas y no en el conjunto; también a que los educadores de aula no están en los círculos de ONG y medios de comunicación, y por tanto cuando se tienen que buscar candidatos para los cargos, no se los conoce, y se busca entre los conocidos, los del círculo más inmediato, que por lo general suelen estar alejados de la vida de las instituciones educativas

Estas personas suelen considerar a los profesores como meros ejecutores de políticas que diseñan los “realmente entendidos”. Cuando el docente expresa su malestar o su confusión, se le critica de reacio al cambio, de conservador. Nunca olvidaré el protector de pantalla de un alto funcionario del Ministerio de Educación que decía textualmente “La educación es algo demasiado serio para dejarla en manos de los maestros”.

En el Ministerio de hoy sí encontramos maestros a nivel de funcionarios, pero que cumplen un rol básicamente de ejecutores de políticas que diseñan otros. Y que saben que su permanencia en el cargo (con sueldos muy superiores a los que podrían lograr en la docencia) depende de su aquiescencia y conformidad a los dictados de la jerarquía. Muchos de ellos, por otro lado, hace años que dejaron la docencia y se han dedicado a planificación o tareas administrativas.

El resultado es que se diseñan políticas y currículos sin tener en cuenta la vivencia de las aulas, las necesidades reales de estudiantes y profesores. Muchas de estas políticas y currículos generan confusión en los maestros; y con frecuencia culminan cuando culmina el financiamiento o se releva al ministro que las impulsaba, aumentando el escepticismo en los docentes.

No es esta una descalificación de profesionales de otras áreas; personalmente fui Jefe de los Asesores del Ministro Sota, arquitecto, con excelente gestión. Pero que supo incorporar en los vice ministerios a profesores como Idel Vexler y Helen Chávez, quienes a su vez tenían en la dirección de oficinas a su cargo a educadores profesionales.

Bienvenidas todas las profesiones a esta tarea compleja, pero dejen un rol protagónico a los profesionales del área. Y consulten REALMENTE a los docentes.

martes, 6 de septiembre de 2016


EDUCAR EN DERECHOS HUMANOS
Juan Borea Odría



Aunque tiene algunos antecedentes históricos, la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano proclamada por la Asamblea Nacional Constituyente Francesa el 26 de agosto de 1789 es un hito en el desarrollo del concepto de derechos humanos; el segundo gran hito es la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948. Estas declaraciones son referentes importantes, y es innegable que el mundo ha avanzado bastante en este tema desde la proclamación de las mismas; pero cuando vemos el acontecer diario (miseria, desigualdad, guerra, genocidio, abusos, etc.) nos damos cuenta que hay todavía muchísimo por avanzar. Este avance se da por dos caminos: la institucionalización de los derechos humanos en las estructuras sociales, y su internalización en la mente y el sentimiento de las personas. El primer camino es tarea de la política, el segundo es tarea de la educación.

El presente artículo trata sobre el segundo camino; es preciso tener claro que cuando hablamos de la educación nos referimos al largo y complicado proceso de formación de las personas para la adquisición de conceptos, habilidades, cosmovisión, relaciones…Esta tarea no es, como simplistamente puede pensarse, tarea de la escuela: es una tarea de toda la sociedad, de la cual la escuela forma parte. Por ello mi reflexión sobre la tarea educativa se refiere a toda la actividad social; de esa manera, además, los lectores que no son docentes podrán darse cuenta de su responsabilidad en la tarea.

Lo primero por hacer para educar en derechos humanos, es lograr que cada persona tenga identidad y autoestima; si no se tienen, el concepto de derecho es inaplicable. ¿Cómo voy a sentirme sujeto de derechos si no parto de que soy ALGUIEN, que soy importante para mí y para quienes me rodean? Los sentimientos positivos o la carencia y debilidad de la identidad y la autoestima se empiezan a generar desde que el niño es concebido y está en el seno materno, continúan con el nacimiento y la manera como las necesidades básicas y de afecto son o no son atendidas, se desarrollan en la infancia y se consolidan en la adolescencia. Cabe aquí hacer un examen sobre las condiciones que en la sociedad actual se tienen para que este proceso se de y culmine exitosamente; la desestructuración familiar, la miseria, el exceso de trabajo que impide la atención adecuada al niño y adolescente atentan contra el logro del proceso de identidad.

Paralelamente a lo anterior, hay que lograr que la persona entienda que por ser ella misma tiene derechos al bienestar, a la satisfacción, a la consideración, al afecto, al buen trato de quienes le rodean; que estos no son favores que se le otorgan, sino responsabilidad del colectivo. Por lo tanto puede reclamarlos no como dádiva sino como derecho. Recuerdo en estos momentos una imagen sugerente en la proclamación de la Reforma Agraria en la pampa de Anta (más allá de si el acontecimiento en sí estuvo bien o mal): cuando el funcionario proclama la Reforma, un viejo campesino se arrodilla para besarle la mano y darle gracias. El funcionario se arrodilla con él y lo levanta. El campesino lo sentía como un favor, el funcionario como reivindicación. Lamentablemente los gobiernos dictatoriales y populistas, y los caudillos regionales han ido favoreciendo las acciones de clientelaje, en las cuales no es el derecho el que prima, sino la aparente generosidad del “Superman” que se compadece.

Otro factor en el que hay que educar es el respeto a los demás; a considerarlos a ellos también como personas, y por tanto sujetos de los mismos derechos que se reclaman para uno mismo. En un mundo más bien individualista, este puente entre consideración por uno mismo y consideración a los demás tiene dificultades para ser cruzado, y la educación debe lograrlo. Atenta contra esta consideración de los demás, la cosificación: tendemos a “cosificar” al otro, utilizarlo, cuantificarlo, deshumanizarlo. Un ejemplo de esto lo daba Abimael Guzmán al hablar de la “cuota de sangre” que el Partido estaba dispuesto a dar por un objetivo concreto para considerarlo exitoso. Los videojuegos en los cuales se gana puntos asesinando, incluso torturando a las imágenes de los mismos, educan a las nuevas generaciones en la cosificación. La “rotación rápida” de relaciones que niños y adolescentes ven en la televisión cada día, y que son noticia luego en diarios y radio, degradan a la pareja a cosas descartable. Tal vez por ello el volver a poner al otro en el sitio que le corresponde sea una de las tareas más arduas.

Un escalón más en el que debemos educar, es en la responsabilidad personal de luchar porque los derechos humanos de los demás sean respetados. Quienes han logrado conciencia de su identidad, se ser sujeto de derechos, quien aprecia a los demás también como personas, debe desarrollar una conciencia adicional: su responsabilidad con los demás, su deber de promover de manera activa una sociedad donde todos sean respetados.

Esto tiene dos aristas: la que coincide más con nuestra espiritualidad cristiana es la responsabilidad ética ante el otro, ante el próximo como enseñaba permanentemente Jesús, pero que es también imperativo ético para quienes tienen otras religiones (un ejemplo es el Mahatma Ghandi) o para quienes no tienen ninguna (como tantos agnósticos que construyen solidaridad).

Pero también podemos entenderlo desde el lado de la teoría de los vasos comunicantes (tomando prestado un término de la física). En un mundo global como el nuestro, nadie puede tener ya asegurado su derecho mientras no están asegurados los derechos del resto. Pues quienes no los tienen asegurado, o quienes no han desarrollado el concepto del respeto a los demás como personas, van a irrumpir en nuestras vidas de manera traumática. Y ejemplos de esto los tenemos a raudales: atentados contra gente que camina, secuestros de gente con dinero, tragedias ambientales que afectan a todos por igual, etc.

Por ello (hasta egoístamente) podemos decir que asegurar el derecho de todos es factor necesario para salvaguardar el nuestro.

La educación en derechos humanos es un tema que no acaba nunca, pues aunque idealmente lográsemos en un momento dado que toda la humanidad alcance un mínimo aceptable de cumplimiento de sus derechos, habrán nuevas situaciones que cuestionen lo que ya hemos alcanzado. Por ejemplo la biotecnología: ¿afecta o no nuestro derecho el uso de las semillas transgénicas? Se enfrentan la necesidad de una mayor producción de alimentos con el uso de las mismas, a la necesidad de preservar la biodiversidad. O como en el caso actual de Ecuador, que enfrenta la necesidad de producir petróleo para cubrir las demandas de la población con las comunidades nativas que exigen el respeto a sus medios de vida y su territorio.

Para quienes creemos en Jesús de Nazaret, educar en derechos humanos es una tarea que viene desde la fe: el concepto de “próximo”, la acción por el mismo que nos pide el Señor, son parte sustancial de nuestra fe; tanto así que (según Mateo 25) seremos juzgados por lo que en nuestras vidas fue la responsabilidad con los demás. Honremos con nuestras acciones esa fe que nos hace felices.

lunes, 4 de julio de 2016


LA DIFICULTAD DE CAMBIAR LOS PARADIGMAS. 
Dos botones para muestra
Juan Borea Odría

Si hay algo difícil de cambiar en una sociedad, y especialmente en educación, son los paradigmas que guían nuestro actuar; usamos nuevos lenguajes, vestimos diferentes ropajes, pero a pesar de ello subsisten estructuras de pensamiento que son las que en el fondo mueven a la acción. Esta dificultad también subsiste entre nosotros los docentes, y en los funcionarios del Estado. Comparto con ustedes en esta breve reflexión dos ejemplos de publicidad del que nos pueden ayudar a no cometer esos errores cuando nos dirigimos a nuestros alumnos.


Para el primer ejemplo parto de la convicción que tenemos todos formalmente que la educación básica (inicial, primaria y secundaria) tiene un objetivo formativo en sí, no es solamente un puente para llegar a otra etapa. Es decir, no es pre-universitaria, pre-militar, pre-religiosa, pre-deportiva….La educación básica tiene el objetivo del desarrollo integral de la persona, de sentar las bases para su felicidad, su conciencia ciudadana, y similares. La misma acción del Ministerio entiende esto en su discurso, y por ello desalienta con restricciones a los llamados colegios pre universitarios.

Sin embargo en el loable esfuerzo por disminuir la deserción escolar, en especial en secundaria, la Presidencia del Consejo de Ministros ha inundado con avisos televisivos e impresos con un mensaje contradictorio: motivando a graduarse en el colegio porque “es el inicio para que puedas realizar tus estudios superiores, ser un profesional y seguir avanzando en tu vida”. Es decir, valora la básica no como un período con sus propias metas formativas, sino como puente al ideal: los estudios superiores. Y si tomamos el sentido contrario, quien no realiza estudios superiores no puede seguir avanzando en la vida.

Ministro Saavedra afirma que para alcanzar la nota más alta en educación y seguir avanzando necesitamos de todos 

(Web del Ministerio - domingo 3 de julio 2016)


Para el segundo ejemplo hago notar que a raíz del currículo recientemente aprobado (sin la consulta que manda la ley, permítanme siempre recordarlo), las autoridades del Ministerio han hablado hasta la saciedad de la nueva manera de evaluar, que la evaluación es formativa y no sumativa, que lo que se valora es el proceso, el esfuerzo, que de los errores se aprende, que no importa la nota sino el trabajo gozoso… Sin embargo, el lema del Ministerio para este año, que se sigue repitiendo, es: “Rumbo a la nota más alta”
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lunes, 27 de junio de 2016


LA FIESTA DE PEDRO Y PABLO
Los pilares del Cristianismo
Por Juan Borea Odría


Este miércoles es feriado porque celebramos la fiesta de San Pedro y San Pablo; es probable que algunos de nuestros lectores no tengan muy claro qué estamos celebrando, por lo que compartimos algunos datos para una mejor comprensión de nuestra fe.

A Pedro y Pablo se les considera las dos columnas en la fundación y difusión de nuestra iglesia cristiana. Cada uno con orígenes y personalidades muy diferentes, pero ambos concentrados en la misión de difundir la Buena Noticia de Jesús de Nazaret.

Pedro no es su nombre original: su nombre es Simón, hijo de Jonás; fue el mismo Jesús quien le puso el nombre de Pedro (piedra). Pescador e hijo de pescadores en el lago de Tiberíades, era un hombre muy sincero, espontáneo y con fuerte personalidad que lo llevó a liderar a los discípulos de Jesús, y ser luego el primer jefe de la naciente comunidad cristiana en Judea, liderazgo luego reconocido por los seguidores de Jesús en el mundo antiguo.

Pablo tampoco es su nombre original; su nombre es Saulo y nació en Tarso, en la actual Turquía. Miembro de la secta farisea, destaca por su energía personal, su valor, y el compromiso militante con aquello en que creía. Este compromiso lo lleva a perseguir a los primeros cristianos, y (luego de convertirse a la nueva fe) a ser el principal difusor del Evangelio en el mundo.

Cada uno pone de relieve un aspecto de la constitución de la iglesia; Pedro representa la firmeza, la fidelidad a las raíces, la necesaria autoridad para todo grupo social. Pablo representa el espíritu de libertad de los hijos de Dios, la necesidad de dar a conocer el amor de Jesús centrarse en lo esencial y no en la forma. Ambos mueren como mártires, asesinados por su fe, dando con su sangre el testimonio de su amor y compromiso con Jesús.

Con la celebración conjunta de ambas personalidades, la Iglesia nos da a entender que ambos estilos son necesarios en nuestra comunidad, que deben conjugarse para actuar de manera integral en la construcción del Reino de Dios.

En los últimos decenios se ha priorizado la figura de Pedro en detrimento de la figura de Pablo. Esto tiene su origen entre otras razones, en el sobredimensionamiento del papel del Papa y de la Iglesia como institución. El Concilio Vaticano hace 50 años, y las prédicas de Juan XXIII primero y actualmente Francisco, nos dan una imagen más integral y ponen de relieve también la presencia del Espíritu, y el valor de los carismas personales para vivir en una auténtica comunidad de discípulos de Jesús.

domingo, 5 de junio de 2016


JESÚS RESUCITA AL HIJO DE UNA VIUDA
Un gran Profeta ha surgido entre nosotros
Por el P. Julio César Rioja,



Lucas: 7,11-17

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: «No llores.» Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: «¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!» El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: «Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.» La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

Reflexión

Dos viudas y sus dos hijos, al parecer únicos, se nos presentan en la primera lectura de los Reyes y en el Evangelio de este domingo. Uno ha muerto, el otro está en peligro, Elías y Jesús, “se los entregan a sus madres”, están vivos. Ambas podrían decir con el Salmo de hoy: “Te ensalzaré, Señor, porque me has librado, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa, cambiaste mi luto en danzas”. El Dios de Elías y el Dios de Jesús, es el Dios de la vida, que vence a la muerte.

Jesús va de camino con sus discípulos y mucho gentío, a la entrada de Naín se cruzan con otra comitiva, unos entran y otros salen: “sacaban a enterrar a un muerto”. Se encuentran la muerte y la Vida, el Maestro muestra su cercanía a los más pequeños una vez más, a los débiles, a esta mujer que es viuda y encima ha perdido a su único hijo, acoge su pena y sufrimiento: “Le dio lástima y le dijo: No llores”. ¿Con qué autoridad se puede decir a una madre que no llore?, las dos comitivas están expectantes: “Se acercó al ataúd, lo tocó, los que lo llevaban se pararon, y dijo: ¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate! El muerto se incorporó y empezó a hablar”. Triunfa la vida y se acaba el llanto.

Cuantas madres clamando al cielo en los campos de refugiados, en las playas de Grecia, en Palestina, en cualquier país africano, con sus hijos muriendo de hambre en su regazo. Cuantas madres coraje fregando escaleras para sacar a sus hijos adelante, llorando a escondidas el maltrato o la incertidumbre, de no saber si su hijo ronda el consumo… Pero estamos acostumbrados y nos suele gustar más el funeral que el muerto, escondemos el dolor, nos compadecemos, pero no nos paramos. Hay que parar y aunque no sepamos qué decir, ante el misterio del dolor, muchas veces lo mejor es el silencio, mirar, abrazar, acoger, denunciar, presentar a Dios en la oración con las manos vacías a las criaturas que él creo, sintiendo la impotencia de lo poco que podemos hacer.

Lo que ocurre después en el texto, es que: “Todos sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo”. Quedaron desconcertados, pero más allá de ver él poder de Jesús sobre la muerte, aprendieron que hay que luchar contra todo mal, secar las lágrimas, poner el hombro. Con la certeza, de que en medio de nosotros, está el que es “capaz de sacar nuestras vidas del abismo” y dar sentido con su sufrimiento al nuestro. No en vano Lucas (6,21), en el capítulo anterior, nos dice: “Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis” y parece que no es cuestión de esperar a llegar a la Casa del Padre.

“Dios ha visitado a su pueblo” y es necesario confiar y creer en esa lectura del Apocalipsis que solemos leer en los funerales: “Ésta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo, y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado. Y el que estaba sentado en el trono dijo: Todo lo hago nuevo”. Y es que Dios, no quiere que nadie llore o que viva en el desconsuelo y la desolación.

Celebramos ayer sábado, la Fiesta del Corazón de María, ella también perdió a su único hijo, una espada atravesó su corazón de Madre. Cuando le entregaron a su hijo al pie de la cruz, al contrario que las dos viudas de la liturgia de hoy, estaba muerto, pero aprendió a fiarse a contramano, fue capaz de creer en la resurrección. Pedimos que nos enseñe a mirar a Jesús, a mirar la vida, los acontecimientos, las informaciones… que en ocasiones sólo nos hablan de muerte, con la esperanza puesta en Dios.

miércoles, 1 de junio de 2016


EL PERÚ EN LA ENCRUCIJADA
Piensa bien antes de votar
Por Juan Borea Odría



Da pena decirlo, pero en nuestras elecciones no es relevante el Plan de Gobierno; la inmensa mayoría de la población lo desconoce, y no decide su voto por él. Por otro lado muchas veces estos planes de gobierno obedecen solamente a la necesidad de presentar un documento a la autoridad electoral, y no son fruto de estudios profundos; en algunos casos son tan solo la recopilación de necesidades expresadas por la población para ilusionarla con demagogia.

Por ello los dos últimos debates entre los candidatos a la segunda vuelta pueden servirnos para entender lo que cada uno propone; no en cuanto a plan de gobierno, sino en cuanto a proyecto de país. Para ello es bueno recordar lo que dijeron, lo que no dijeron, el dominio real de lo que hablaban, la sinceridad o mentira que pudieran traslucir, y la manera como enfrentaron o evadieron cargos que no solo el contrincante, sino también la población tienen presentes.

Son por eso otras las preguntas que deben ayudarnos a escoger la mejor propuesta; preguntas que en un país presidencialista y caudillista como el nuestro, tienen que ver con las personas de los candidatos, con las personas de quienes integran su entorno más cercano y sus equipos de trabajo; y el financiamiento de sus campañas.

En cuanto a los candidatos, tenemos que preguntarnos en primer lugar sobre sus historias personales y políticas. ¿Cuál ha sido su trayectoria personal, qué cargos ha ocupado y cómo lo ha hecho? ¿De dónde provienen sus bienes personales? ¿Qué experiencia tiene en la gestión pública o privada? ¿Qué pergaminos ostentan para pretender dirigir un país?

Similares preguntas debemos hacernos sobre quienes rodean al candidato. ¿Cuáles son sus trayectorias personales y políticas? ¿A qué grupos representan? ¿Qué intereses están detrás de las candidaturas? ¿Cuáles son los medios de comunicación que los apoyan?

Y otro tema importante es el financiamiento de las campañas, pues pueden ser más que aportes, “inversiones” a ser recuperadas con creces en cuanto se llegue al poder, como ha sucedido en gestiones anteriores muchas de cuyas autoridades están seriamente cuestionados o incluso en la cárcel.

Alentamos a cada uno para hacerse estas preguntas, y otras más que considere relevantes, y votar en conciencia por el candidato que le parece hará mejor a nuestro país.

miércoles, 4 de mayo de 2016


UN CURRÍCULO SIN LA DEBIDA CONSULTA
Otra equivocación del Ministerio de Educación
Por Juan Borea Odría


Preludio

Lo que muchos temíamos se produjo la semana pasada: el Ministerio de Educación ha decidido sacar el Currículo Nacional sin la consulta que establecen la Ley y su Reglamento. El preludio de la ópera se dio el martes 26 en la ceremonia de presentación del Balance del Proyecto Educativo Nacional por el Consejo Nacional de Educación; al cerrar dicho acto el Ministro Saavedra intervino con voz severa ante diversas apreciaciones del Balance sobre la gestión (temas de equidad, de descentralización, de la ley universitaria, de currículo, entre otros), sin conceder casi nada al esfuerzo del Consejo y al cumplimiento de su misión institucional. Ese tono enfático podría deberse a molestia por las críticas, a que sus asesores le presentaron una visión negativa del documento del CNE, al deseo que las críticas no empañen la imagen de cierre de su gestión, al deseo de atarantar a los Consejeros para que se autocensuren en las próximas consultas, o a la combinación de algunas. En todo caso fue evidente para los asistentes, entre ellos una numerosa delegación de funcionarios del Ministerio, el tono confrontacional, que de ninguna manera corresponde a la relación con una institución autónoma creada por Ley, y cuyos integrantes no son funcionarios del sector.

En lo que respecta al currículo dijo que se había trabajado varios años, y descartó una consulta sobre el mismo porque ya se habían hecho muchas consultas y no podía esperar la opinión del “centésimo especialista”. A continuación anunció que el día siguiente se enviaría al Consejo Nacional de Educación la propuesta curricular. Efectivamente el miércoles en la tarde el Viceministro de Gestión Pedagógica envió el documento dando al Consejo diez días para pronunciarsei; y el fin de semana lo ha colgado en la página web del Ministerioii; en esta última publicación ya no se descarta del todo la consulta (tal vez ha habido un mejor asesoramiento), sino que se indica que el mes de mayo se hará una consulta en “modalidad virtual”.

La consulta debe hacerse bien y no como justificación

En este tema somos enfáticos: la consulta no es una favor que se hace, o una liberalidad del poder: es una obligación establecida por el Art. 34° de la LGE y el Art. 27° de su Reglamento: ambos exigen una consulta amplia a la sociedad civil y la opinión del Consejo Nacional de Educación.

La consulta virtual no está mal, pero por un lado debe ser bien hecha, y por otro debe combinarse con estrategias para recoger opiniones institucionales. Por ejemplo la “consulta virtual” hecha para el documento Perfil de egreso y fundamentos del Currículo Nacional fue insuficiente 

Un ejemplo de lo que debe ser una Consulta lo ha dado el mismo Ministerio de Educación con el Proceso de Consulta Previa del Plan Nacional de Educación Intercultural Bilingüe: se publica como un parche especial en el frontis de la WEB, se consulta directamente a las instituciones implicadas, se establecen amplios períodos para aportar

Una consulta tampoco debe ser parcial; dentro del proceso de elaboración pueden consultarse segmentos para recoger opiniones, pero la consulta válida es sobre el documento final. Cuando sobre éste ha opinado la comunidad educativa y el Consejo Nacional de Educación, ya tiene el ministerio la legitimidad para decidir dentro de sus funciones. Pero queda claro que no se ha hecho una consulta del documento total. Recién ahora se ha publicado lo que sería el documento final, y es sobre este documento que deben pedir las opiniones no solamente al CNE, sino a la comunidad educativa. Las opiniones anteriores han sido sobre las tres versiones del marco curricular, y las otras dos versiones presentadas en Lima y en Ayacucho. Y por último, sobre el Perfil del egreso. Basta confrontar las versiones citadas con el producto actual para darnos cuenta que hay una enorme variación; ¿cómo entonces decir que ya se consultó lo que NO SE HA CONSULTADO?

Hay que recalcar que la consulta no es solo a los especialistas; es conveniente que el Ministerio contrate personas que opinen, pero la consulta de que habla la ley es a la COMUNIDAD EDUCATIVA. Los aportes de especialistas son indispensables, pero la ley va más allá. Incluso consultando al “centésimo especialista” (Ministro dixit) no se cumple con la consulta si no se pide la opinión a la comunidad educativa.

La consulta debe tener el tiempo necesario

Estudiar el documento curricular no puede hacerse a la carrera; si queremos que sea un producto duradero debe darse el tiempo suficiente, por lo menos un par de meses para que opinen las instituciones, y un mes más para procesarlas en el Ministerio.

Las instituciones deben organizarse para que sus especialistas la estudien, hagan la discusión interna y por último opinen de manera institucional. Los docentes, quienes realmente conocen a los alumnos y los procesos de aprendizaje concretos, están trabajando y no pueden en un corto plazo darse el tiempo para opinar. Más aún en un documento tan voluminoso como el actual.

Al respecto cabe recordar las críticas de muy largo, denso y frondoso que le hacían al DCN los autores de la actual propuesta. Pues bien, el DCN con fotos y diagramas tiene 484 páginas; la actual versión, de puro texto sin fotos, es de 650 páginas…el comentario sobra.v

Para la opinión del Consejo Nacional de Educación le dan diez días. Los Consejeros tienen diversas especialidades, pocos de ellos son maestros, y poquísimos siguen en aula. Tienen necesariamente
que convocar a otras personas para que opinen, tal como acertadamente lo hicieron en anteriores oportunidades. Y eso no lo van a hacer en un plazo tan corto. Menos podrá opinar adecuadamente la comunidad educativa, que incluye en su seno diversidad de actores distribuidos a lo largo del territorio nacional.

Resaltar el papel del Consejo Nacional de Educación

Es justo resaltar el papel que en estos años ha jugado el CNE con respecto al currículo. Han sido ponderados pero claros; han convocado consultas y han dado opiniones orientadoras que han impedido que apresuradamente se promulgaran propuestas muy deficientes.

Los dos últimos documentos que han sacado sobre el currículo son esclarecedores: la carta al Viceministro de Gestión Pedagógica con la que le pidió opinión sobre el documento de Perfiles de Egreso, y las propuestas del Balance del PEN.

En la carta con la que responden al Viceministro le dicen que “De acuerdo al Reglamento de la LGE el documento en mención no se ajusta a la definición de currículo, por tanto, el CNE no puede emitir opinión sobre una propuesta curricular incompleta”.

En las propuestas sobre el Currículo incluidas en el Balance (P. 65) dicen así: “Consideramos que a la siguiente administración le corresponderá finalizarlo de acuerdo a los lineamientos en el reglamento de la Ley General de Educación”.

Ojalá que no se dejen atarantar y sigan fieles a su actuación anterior. En primer lugar no deben aceptar el plazo de diez días, claramente insuficientes; en tan corto tiempo la opinión que puedan dar será incompleta y sin una consulta adecuada a las personas que antes les han ayudado

Para finalizar

Invoco al Ministerio de Educación, donde tengo tantos amigos: no saquen el currículo sin la debida consulta. La presión de dejar un producto antes de finalizar la gestión no debe llevarlos a precipitarse y generar un problema a los docentes. Es mejor dejar el producto listo para que la administración que asumirá en agosto lo revise y de continuidad. Para ello basta con modificar el plan de implementación, y poner como objetivo hacer la consulta y procesarla. Es un trabajo arduo para los ochenta días que les quedan, pero sí es posible hacerlo.

Invoco también a las instituciones de la comunidad educativa para que se pronuncien. Hasta ahora la voz pública sobre el tema curricular la hemos llevado unas cuantas personas, y a nivel institucional el Consejo Nacional de Educación, asumiendo el desgaste y los costos de una confrontación de opiniones con el Ministerio.

Es el momento de que eleven su voz pidiendo al Ministerio de Educación una consulta que las convoque de manera explícita y en plazos razonables. Y desde este momento deben convocar a sus especialistas para estudiar la propuesta y hacer conocer públicamente sus opiniones. Ya está publicada, hay que estudiarla y opinar.

Que el nuevo currículo sea bueno y que tenga una larga duración es responsabilidad de todos. Está en nosotros honrarla o dejar que otros decidan.

sábado, 16 de abril de 2016


YO LES DOY LA VIDA ETERNA
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen"
Por el P. Clemente Sobrado



San Juan 10,  27 al 30:

Dijo Jesús: “Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, yo les doy la vida eterna: no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno. ”

Reflexión

Queridos amigos, hoy celebramos el Cuarto Domingo de Pascua, conocido también como el Domingo del Buen Pastor, ya que todos los años leemos en este día parte de la parábola del Buen Pastor que Juan describe en el Capítulo 10 de su Evangelio.

Hoy no son sino cuatro versículos, pero llenos de vida y de esperanza para todos nosotros. Hasta me atrevería a decir que aquí a Jesús se le pasó la mano. Así son las generosidades del corazón de Dios.

Lo primero que destaca es “que mis ovejas me escuchan mi voz”. Ese es el primer paso abrirnos a Dios. Esa fue también la base de la espiritualidad del Antiguo Testamento: “Escucha. Israel.” Algo fundamental hoy que tanto se habla del silencio de Dios. El Dios de nuestra fe es un Dios que habla porque sólo se puede escuchar al que habla no al mudo.

En segundo lugar, nosotros no somos unos desconocidos de Dios. “Yo las conozco” nos dice Jesús. ¿Sabías tú que Dios te conoce por tu propio nombre y apellido?

Para en un tercer momento plantearnos nuestra verdadera actitud para con Él: “Y ellas me siguen.” El seguimiento es la gran invitación que hace Jesús. “Tú sígueme.”

Pero todo eso tiene un final: tendremos vida. “Yo les doy la vida eterna.”

El Papa Francisco nos comenta: “Esta es una gran responsabilidad y debemos pedir al Señor la gracia de la generosidad y el valor y la paciencia para salir, para salir a anunciar el Evangelio. Ah, esto es difícil. Es más fácil quedarse en casa, con esa única oveja. Es más fácil con esa oveja, peinarla, acariciarla... pero nosotros sacerdotes, también vosotros cristianos, todos: el Señor nos quiere pastores, no peinadores de ovejas; ¡pastores!”

Y añade: “Al final un obispo no es obispo para sí mismo, es para el pueblo; y un sacerdote no es sacerdote para sí mismo, es para el pueblo: al servicio de, para hacer crecer, para pastorear al pueblo, precisamente al rebaño, ¿no? Para defenderlo de los lobos. ¡Es bello pensar esto! Cuando en este camino el obispo hace eso es una bella relación con el pueblo, como el obispo Pablo hizo con su pueblo, ¿no? Y cuando el sacerdote tiene esa bella relación con el pueblo, nos da un amor: viene un amor entre ellos, un verdadero amor, y la Iglesia se vuelve unida”.

Queridos amigos, ¿no os parece un lindo mensaje para todos nosotros? ¿No sentís que la Palabra de Dios es hoy todo un mundo de esperanzas e ilusiones?

sábado, 9 de abril de 2016


EL CASO PANAMÁ PAPERS
LA PUNTA DE UN ICEBERG DE CORRUPCION
Por Juan Borea Odría



El 3 de abril se hizo público el evento denominado “Panamá Papers”: la filtración de gran cantidad de documentación de la empresa panameña Mossack Fonseca, dedicada a fundar y establecer compañías en “paraísos fiscales” con el objetivo claro de evitar la identificación de los dueños a través de empresas off shore.

La oportunidad del estallido no tiene que ver con nuestro proceso electoral, como algunos candidatos señalan por estar de alguna manera involucrados; ha habido un año de investigación de los papeles filtrados a cargo de un equipo de centenares de periodistas, y lo que sale a luz es tan solo la parte inicial de toda la documentación. Para hacernos una idea, son 500 bancos de todo el mundo quienes han usado a esta firma de abogados en diversos negocios. Y están relacionados gobernantes y autoridades de todo el mundo, entre ellos el Presidente de Rusia (como era de imaginar ya acusó a la CIA por el destape). Por lo pronto la indignación popular motivó la renuncia del Primer Ministro de Islandia, quien junto con su esposa aparecía como titular de una sociedad en un paraíso fiscal.

Esta filtración es tan solo la punta de un gigantesco iceberg, pues son muchas las empresas en Panamá y en otros países las que se prestan a este negocio del “off shore”, empresas usadas para ocultar a los verdaderos propietarios y/o beneficiarios. ¿Qué razón hay para ocultar la identidad? Algunas veces es por seguridad personal, pero muchas otras son para mover dinero ilegal, financiar actividades ilícitas, blanquear dinero obtenido de maneras turbias, reducir de manera significativa el pago de tributos en el país de donde salen los capitales pasándolo a los denominados “paraísos fiscales”.

Esto nos lleva a pensar en los poderes reales que van más allá de nuestras elecciones, en las que elegimos al gobernante pero sabiendo que hay otras fuentes de poder real. Una de las demandas de los ciudadanos de todo el mundo, no solo del Perú, debería ser exigir la transparencia en la economía, pues los movimientos turbios de estas empresas muchas veces acogen dinero mal habido que se roba a las economías de los países y los ciudadanos a través de coimas y cobros de diverso tipo. Las elecciones son importantes, pero conocer y controlar otras fuentes de poder también lo es.

domingo, 20 de marzo de 2016

DOMINGO DE RAMOS


DOMINGO DE RAMOS
LA PASIÓN DE JESÚS
"Ciertamente este hombre era justo"
Por el P. Clemente Sobrado


San Lucas en el Capítulo 23, versículos del 1 al 49 (Hacemos una lectura abreviada)

Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.” Se repartieron sus vestidos, echando a suertes. Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: “A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido.” También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre y le decían: “Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!” Había encima de él una inscripción: “Este es el Rey de los judíos.” Uno de los malhechores colgados le insultaba: “¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!” Pero el otro le respondió diciendo: “¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho.” Y decía: “Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino.”Jesús le dijo: “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.” Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: “Padre, en tus manos pongo mi espíritu” y, dicho esto, expiró. Al ver el centurión lo sucedido, glorificaba a Dios diciendo: “Ciertamente este hombre era justo.”

Reflexión


La historia de la Pasión que leemos hoy como introducción a la Semana Santa es una historia donde solo hablan los hombres porque Jesús guarda silencio. Sólo alguna que otra palabra. Donde más habla es en la cruz, esas que llamamos las siete palabras. Lucas pone en boca de Jesús tres palabras: La del perdón, la de la promesa al buen ladrón y la entrega de su espíritu en manos del Padre, pero Lucas tiene un detalle: la muerte de Jesús está sellada con la confesión de fe del Centurión Romano, un pagano que reconoce a Dios en la Cruz.

Las tres Palabra citadas por Lucas son realmente divinas y humanas. Divinas porque sólo Dios puede olvidarse de sí mismo y de sus sufrimientos para seguir pensando en el hombre. Sólo Dios puede morir perdonando, que es el mejor oficio de Dios. Y sólo Dios es capaz de abrir a la esperanza de la salvación a un facineroso que muere a su lado. Morir regalando esperanza. Y sólo Él es dueño de la muerte. Por eso sólo Él es capaz de vencer a la muerte entregando voluntariamente su espíritu en las manos del Padre.

A la vez, son palabras profundamente humanas. Revelan la gran sensibilidad de Jesús hacia el dolor de los demás. Revelan que se puede morir olvidándose de su muerte para dedicar sus últimos momentos a quienes están necesitados de perdón y de esperanza. Por eso mismo, la Semana Santa no podemos vivirla sin sentirnos solidarios con los demás. La Semana Santa es un diálogo con Dios y con los hombres, un compromiso con Dios y con los hombres. Porque es la gran semana del amor. Un amor capaz de ganar nada menos que el corazón de un pagano, el Centurión Romano.

Recomendamos ver el testimonio del actor JIM CAVIEZEL que interpreta a Jesucristo en la pelicula LA PASIÓN.

https://www.youtube.com/watch?v=qYXypTug4ys

Fuentes
La Iglesia que camina
Medita en Paz
Youtube

domingo, 13 de marzo de 2016


QUINTO DOMINGO DE CUARESMA
LA MUJER ADULTERA
“Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.”
Por el P. Clemente Sobrado


San Juan  8, 1 al 11:

Jesús se retiró al monte de los Olivos. Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles. Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a las adúlteras. ¿Tú qué dices?” Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: “Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra.” E inclinándose de nuevo, seguía escribiendo en la tierra. Ellos, al oír estas palabras, se fueron escabullendo uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: “Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?” Ella respondió: “Nadie, Señor.” Jesús le dijo: “Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.”

Reflexión

El pasado domingo era el hijo que se largó de casa y quiso vivir su propia vida a su aire y estilo, hasta que la vida misma lo hundió como persona y le hizo soñar de nuevo en el calor del hogar. Hoy el Evangelio nos presenta una escena terriblemente dolorosa, por una parte, y, por otra, tremendamente humana, tierna y divina. Una mujer sorprendida en adulterio. Una escena con tres tipos de personajes.

Una mujer sorprendida en pecado y con la muerte pendiente sobre su cabeza. Unos escribas y fariseos acusándola y, con las manos llenas de piedras, dispuestos a apedrearla. Además, un Jesús sereno y tranquilo, dispuesto siempre a defender al débil que ha caído y dispuesto siempre a levantarle. Allí, el padre recibe entre besos y abrazos al hijo que vuelve a casa, aquí Jesús dispuesto siempre al perdón y devolver a la vida a la que los hombres están dispuestos a apedrear.

Tendríamos que entrar en el corazón de cada uno de estos tres personajes. Al margen de lo que puedan ver los ojos, será necesario meternos dentro de cada uno de ellos.

Una mujer hundida en la vergüenza, temblando de miedo ante la dureza y la incomprensión humana. Unos hombres siempre dispuestos a escandalizarse de los pecados de los demás, siempre dispuestos a juzgar y condenar a los otros. Además, un Jesús, siempre dispuesto a amar, a perdonar, a salvar, a tender sus manos para levantar al que ha caído.

Misterio del corazón humano, del tuyo y del mío. Misterio de debilidad. Misterio de dureza para con los demás. Y misterio del corazón de Dios que solo sabe amar y perdonar o, como escribe el Papa Francisco: “La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo.” “El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueve e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza.” Sin el testimonio del perdón, sin embargo, queda solo una vida infecunda y estéril, como si se viviese en un desierto desolado. Ha llegado de nuevo para la Iglesia el tiempo de encargarse del anuncio alegre del perdón. Es el tiempo de retornar a lo esencial para hacernos cargo de las debilidades y dificultades de nuestros hermanos. El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza. (Bula 10)

domingo, 6 de marzo de 2016



CUARTO DOMINGO DE CUARESMA
LA PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO
"Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."
Por el P. Clemente Sobrado


San Lucas en el Capítulo 15 versículos del 1 al 3 y del 11 al 32:

Los publicanos y los pecadores se acercaban a Él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: “Este acoge a los pecadores y come con ellos.”

Jesús les dijo esta parábola: “Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.

Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su estómago con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.

Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. “Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.

El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."

Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta.

“Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, e intentaba persuadirlo.

Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha malgastado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!"

“Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y lo hemos encontrado.”

Reflexión

Queridos amigos: En este Cuarto Domingo de Cuaresma leemos la parábola del hijo pródigo. En este capítulo de Lucas hay tres parábolas de la misericordia. El hijo que se va, la oveja perdida y la moneda perdida. En estas “parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo lo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón”. Así se expresa el Papa Francisco. Prefiero llamarla “la Parábola del corazón del Padre Dios”. Claro, sin prescindir del hijo menor que se largó de casa, ni del hermano mayor, que trabajaba y estaba en casa, pero que nunca descubrió ni su amor filial ni su amor fraterno.

Ambos hijos pertenecen al mismo cuadro que quiere revelar al corazón de Dios. El corazón de Dios para con aquellos que prefieren su libertad a estar con el Padre y el corazón de Dios que trata de convencer a los de casa de que lo fundamental es el amor y no la obediencia a la ley ni comerse un cabrito con los amigos.

Es para leerla desde la propia vida y que cada uno nos situemos en el lugar que nos corresponde: de hijo menor, de hijo mayor o de Padre.

No sé en cuál de ellos os situaréis cada uno de vosotros. Mi ilusión sería poder tener el corazón del Padre, capaz de amar a los que se van y regresan oliendo a chanchos, y capaz de amar al hijo mayor que no entiende de amor ni entiende de fiesta ni entiende de fraternidad. La intención de Jesús es revelar el corazón de Dios por encima de la pobreza de nuestros corazones.

domingo, 28 de febrero de 2016


TERCER DOMINGO DE CUARESMA
LA HIGUERA DE LA VIÑA
"Si no se convierten, todos perecerán..."
Por el P. Clemente Sobrado


San Lucas 13, 1 - 9:

En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: “¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.” Les dijo esta parábola: “Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?" Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no lo da, la cortas."

Reflexión

Queridos amigos, ¿os ha gustado este Evangelio? ¿Os ha dicho algo personalmente? ¿Quieren que les diga lo que personalmente he sentido? Pues dos cosas.

La primera, que me ha dado una pequeña o grande cachetada porque qué fácil es pensar que uno es bueno y que los otros son malos. Como si uno fuese siempre diferente a los demás. A poco que nos miremos la suela del zapato nos damos cuenta de que todos somos bien parecidos. Lo que sucede es aquello que un día dijo Jesús: no vemos la viga en nuestro ojo, pero qué buena vista tenemos para ver la motita en el ojo del vecino. Hoy Jesús viene a decirnos que “no somos distintos ni a aquellos galileos a quien sacrificó Pilato”, ni tampoco somos diferentes a aquellos que murieron aplastados por la torre de Siloé.

Y la segunda, algo que me encanta y que me abre constantemente a la esperanza. Veo mis prisas y que no puedo vivir sin el reloj en la mano, mientras que Dios no tiene prisa alguna y tiene todos los hígados del mundo para saber esperar.

Mientras nosotros enseguida vemos que los demás no dan frutos de vida y estaríamos dispuestos a sacarlos de la Iglesia para que no ocupen una banca inútilmente, Dios tiene la suficiente paciencia para decirnos que esperemos, que cortar y echar fuera es fácil. Lo difícil es dar tiempo a la gente para que pueda madurar, cambiar y dar frutos de conversión.
Pero Dios no es tampoco de los que esperan sentados o tumbados en la mecedora. Seguirá abonando nuestras raíces, fortaleciéndolas, para que tengan más vida y la higuera de nuestras vidas pueda dar sabrosos frutos de gracia y santidad.

Así que, amigos, en vez de rechazar a los demás, preocupémonos más de echarles una mano, darles una ayudita y enriquezcamos más su corazón con nuestro amor. ¿Verdad que todo esto es lindo y maravilloso?

domingo, 14 de febrero de 2016


PRIMERA SEMANA DE CUARESMA
JESÚS ES TENTADO EN EL DESIERTO
"No solo de pan vive el hombre"
Por el P. Clemente Sobrado

San Lucas  4, 1 - 13:

Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.”Jesús le respondió: “Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.”Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; y le dijo el diablo: “Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. Si, pues, me adoras, toda será tuya.” Jesús le respondió: “Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a Él darás culto.”Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden. Y en sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.” Jesús le respondió: “Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.”Acabada toda tentación, el diablo se alejó de Él hasta un tiempo oportuno.

Reflexión

Comenzamos la Cuaresma con un Jesús conducido por el Espíritu y haciendo la experiencia del drama del corazón de cada uno de nosotros. La experiencia de sentirse tentado. Tres tentaciones: “Convertir las piedras en panes: manipulación de Dios.” “Conseguir poder y gloria: ansia de dominar a los demás.” “Tentar a Dios, pidiéndole milagros inútiles.” Y tres respuestas: “No solo de pan vive el hombre.” “Solo adorarás al Señor tu Dios.” “No tentarás al Señor tu Dios.”

En el fondo, la historia de la lucha interior que todos llevamos dentro, nuestro drama espiritual, que yo resumiría en pocas palabras: El hombre estómago. El hombre dios. El hombre milagros.

Este año nos toca vivir la Cuaresma del Año Jubilar y que el Papa Francisco quiere “sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios”. Por eso pone el acento en la misericordia y nos dice:

“Nunca me cansaré de insistir en que los confesores sean un verdadero signo de la misericordia del Padre. Ninguno de nosotros es dueño del Sacramento, sino fiel servidor del perdón de Dios. Cada confesor deberá acoger a los fieles como el padre en la parábola del hijo pródigo: un padre que corre al encuentro del hijo no obstante hubiese dilapidado sus bienes. Los confesores están llamados a abrazar a ese hijo arrepentido que vuelve a casa y a manifestar la alegría por haberlo encontrado. No se cansarán de salir al encuentro también del otro hijo que se quedó afuera, incapaz de alegrarse, para explicarle que su juicio severo es injusto y no tiene ningún sentido ante la misericordia del Padre que no conoce confines. No harán preguntas impertinentes, sino como el padre de la parábola interrumpirán el discurso preparado por el hijo pródigo, porque serán capaces de percibir en el corazón de cada penitente la invocación de ayuda y la súplica de perdón. En fin, los confesores están llamados a ser siempre, en todas partes, en cada situación y a pesar de todo, el signo del primado de la misericordia. La palabra del perdón pueda llegar a todos y la llamada a experimentar la misericordia no deje a ninguno indiferente.” (Bula n 17)

domingo, 10 de enero de 2016


JESÚS PERDIDO EN EL TEMPLO
"¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”
Por el P. Clemente Sobrado


San Lucas 2,  41 al 52:


Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que las oían quedaban a sombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: “Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.”
Él les contestó: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” Pero ellos, no comprendieron lo que quería decir. El bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.

Reflexión

Queridos amigos: Cerramos este año 2015 con la celebración de la fiesta de la Familia de Jesús, José y María. Es decir, Dios no solo se hace hombre sino que asume la realidad entera del hombre. Hoy tendríamos que decir que el Dios familia trinitaria se hace también “Familia humana”. La familia como espacio de Dios. La familia como experiencia humana de Dios. La familia como espacio de encuentro con los hombres y de camino para la realización de los planes de Dios.

Lo primero que nos describe Lucas es la experiencia religiosa de la familia de Jesús. Cada año acudían al Templo, como era su costumbre. Jesús comienza por la experiencia de la antigua religiosidad de su pueblo, una religiosidad que luego Él mismo transformaría en la religiosidad de la nueva Pascua.

Aquí se da el primer paso de Jesús en la realización de su misión. Ante la mirada atónita y sorprendida de María y José marca sus distancias con ellos, les hace ver que ellos no son los que deben señalarle el camino, que sobre ellos está la voluntad del Padre Dios. Una bella experiencia para todos los padres. Los padres dan la vida al hijo, pero no son dueños del hijo. El hijo tiene su propia identidad y vocación y misión señalada por Dios. No siempre los padres podrán comprender la libertad espiritual de sus hijos.

En todo caso, la verdadera hora de Jesús aún no ha llegado, todavía tendrá que esperar. Mientras tanto, seguirá en la obediencia a María y a José. Una bella lección para los hijos que, con frecuencia, tienen prisa para vivir la vida y que se la tragan sin digerirla.

Pero Lucas nos ofrece un detalle interesante que debiera servir de guía a todos los hijos y en su medida a todos los padres. Jesús crecía en una armonía plena: crecía físicamente, sicológicamente y en gracia, tanto delante de Dios como de los hombres. La verdadera madurez del hombre tiene que ser física, sicológica y espiritual. Cualquiera de las tres que fallen crea un desequilibrio en la persona humana.

viernes, 8 de enero de 2016


EL RETO ELECTORAL
Responsabilidad política
Por Juan Borea Odría



Para los peruanos y peruanas este año viviremos una situación particular, marcada por las elecciones para Presidente y para Congresistas. Esta situación nos pone ante el reto electoral; y no me refiero solamente a quienes militando en un partido o simpatizando con algún candidato están trabajando activamente o dando dinero para la campaña. El reto es también para todos los ciudadanos y ciudadanas del Perú, y quisiera para estos últimos hacer una reflexión al iniciar el año.

Todos tenemos una responsabilidad política por el hecho simple de vivir en el país; se hace política siempre, pues quienes dicen “yo no meto en política” participan de la misma de una mala manera, que es la de dejar el campo libre para quienes quieren medrar con nuestro peculio. Política se hace de varias maneras, pero este año nos pone ante la necesidad de hacer política electoral. ¿Cómo cumplir con este compromiso?

El primero paso es la información: conocer a las organizaciones que se presentan; tratar de entender los intereses que hay detrás de cada una de ellas (intereses no es un término peyorativo, pues éstos pueden ser también altruistas y de servicio a la nación); conocer las personas que candidatean a los cargos del ejecutivo y el legislativo.

Tras la información debe venir la apreciación, el juicio personal y grupal. Y luego de éste, viene la acción: compartir opinión, para quienes quieren ser más activos integrarse a alguna campaña, colaborar con organizaciones de veeduría (por ejemplo Transparencia), y por último votar.

No caigamos en la indiferencia o el escepticismo. Somos responsables del Perú, ejerzamos nuestra ciudadanía también en el campo electoral.
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