viernes, 4 de septiembre de 2009

"ANDRÓCEO"´: EL "ANGEL" DE LA "MUERTE"

Existen muchas historias en torno del Loco Palomino, dentro de las más "zanahorias" es la que acontinuación relataré. Muchas saldrán a luz en el futuro porque lo vivido en tiempos de colegio fue todo un vacilón....es decir los mejores años. A parte y haciendo honor a la verdad con el "Loco" era como transportarse de lleno a un mundo de gran imaginación y diversión.

Walter Artemio tenía una manera muy peculiar de divertirse: coleccionando enciclopedias; comprando libros de consulta; también le gustaba la biología; leyendo historia universal, sobre todo el episodio de la segunda guerra mundial; escuchando música clásica e instrumental, resolvía crucigramas y pupiletras, etc. Nunca en el colegio lo ví tomar alcohol -a excepción en la fiesta de camaradería en casa de Barreto- fumar...ni hablar...mujeres...aaaajjjj -aunque por ahí en el último año hubo un poco de aumento de su testosterona por una chica del quinto de secundaría de nombre Ana- Muchos buenos recuerdos tengo de aquel muchacho descuidado con su imagen, muy creativo e inteligente y fue muy amigo del que escribe. Con todo sus errores y virtudes, Walter fue mi mejor amigo durante la secundaria.

Era 1975, cursábamos el segundo de secundaria, Victor Cruz J. era nuestro profesor tutor. Al diminuto docente no le caía para nada Walter, no se si por su imagen, por lo desordenado o por lo respondón -ya que nunca se quedaba callado en su clase- El profe siempre le hacía observaciones en torno a su vestimenta, a su peinado, es decir lo tenía seco. En cambio usaba al otro Walter -al milenario- como alumno paradigma, "el alumno que todos deberían ser..." Eso lo irritaba hasta el cansancio. Como todos recordarán el profe era "una chimenea", fumaba mañana, tarde y noche. Me acuerdo que durante la hora de clases, sacaba una cajetilla tras otra y cuando terminaba de fumar cada cigarrillo apuntaba su puchito hacia el cesto de basura y caía dentro (como si fuera una jugada de basquetball) Al loco le fastidiaba esa maniobra del "chato" Jibaja, sobre todo porque él odiaba el cigarro.

" A ver Palomino...arréglese esa camisa que parece un loco", "No le da vergüenza andar con toda la ropa arrugada?", "Esos zapatos...usted no tiene betún?" Eran frases muy repetitivas para Walter, estaba harto de eso...

Un día cuando estaba en mi casa jugando al monopolio, se acercó un amigo que hace tiempo no iba a visitarme. Él era un muchacho que bordeaba los 20 años, alto, delgado, moreno con un problema psiquiátrico. Era hijo de un amigo de mi papá. Desde muy niño sufría esquizofrenia catatónica, -aquella locura que hace que el individuo convulsione, tenga tics y repita la última sílaba que escucha. Para esto Walter estaba en mi casa y quedó asombrado con su presencia. "Hola Paco, como estás etás?...vas a ir ir? me dijo sobresaltado. Walter se mató de risa al oirlo hablar y me dijo: "Por qué habla así...es loco acaso?" -en voz baja le dije- "sí y es loco como tú.." A Walter se le desapareció la sonrisa al escuchar mi respuesta.

Pasaron los días y una tarde el orate volvió a aparecer, esta vez lo hice pasar, Walter como de costumbre se encontraba también en mi casa. Apenas lo vió, observé como le cambió la mirada y su expresión fue otra. Mientras al patita le dimos algo para que "lea" Walter me dijo: "Ese especimen que ha entrado es justo lo que necesitamos"; "necesitamos pero para qué?" -fue lo que le contesté- "Me he dado cuenta que te hace caso a todo lo que le dices, podemos usarlo en contra de nuestros enemigos...!" Los ojos de Walter se abrieron y llenos de alegría siguió:

- "Es como tener un robot, un androide...un humanoide a nuestra entera disposición...!"
- "Pero que va hacer, si solo repite las últimas sílabas!"
- "Eso es solo el comienzo, voy a ganarme su confianza y lo tenemos en el bolsillo...ya lo verás lobezno.."

Y así fue, lo invitábamos en reiteradas ocasiones y poco a poco el maquiavélico plan de nuestro amigo se iba tejiendo. Pasaban los días y ya eran patazas, hermanos de sangre, colegas, uña y mugre. En verdad era un gran acontecimiento verlo preparar sus planes a Walter, él se divertía con esas cosas y me contagiaba con sus ocurrencias, realmente aprendí a jugar a su estilo. (Las "huevadas" que hacíamos en aquel tiempo dibujaban y reflejaban como era el juego de los niños de antaño, éstos distan mucho de las cosas que se ven en la actualidad. Un niño de once años de antaño no es como uno de estos tiempos).

- "Pongámosle 'ANDROCEO'...!"
- "Cómo dijiste?"
- "'Andróceo' es el nombre que tendrá"
- "Andróceo?, ya caigo, lo dices por lo largo y cabezón? -para esto estábamos estudiando en el curso de Ciencias naturales, las partes de la flor. Como recordarán el androceo era la parte masculina y el gineceo la femenina. El conjunto de estambres formaba el Androceo, un estambre era largo y delgado como él, y eso fue lo que se le ocurrió a Walter Artemio-

A nuestro 'androide' le gustó su nuevo nombre y cada vez que lo llamábamos él venía a nosotros. Un día lo pusimos a prueba. La misión era ir a la casa de Pepe Candiotti y tirar piedras y ladrillos a su puerta. Creo que ni siquiera Tom Cruise (en Mision Imposible) pudo realizar mejor esta misión suicida. Nos acercamos al lugar del 'crimen' y le dimos la orden de 'bombardear' con piedras y ladrillos el portón de la casa del gordo. Pepe era un poco antipático y Walter no lo pasaba ni con azúcar. A unos metros estábamos escondidos y vimos como se acercaba Andróceo muy resuelto y decidido a consumar su misión. Se paró frente a la puerta de madera y dijo:

- "Muere Cacota...muere cota...cota...!" (A Pepe le decíamos así)

Después tomó una enorme piedra y un ladrillo y lo arrojó contra el madero de la puerta. Corrió y se perdió...Pasaron los minutos y nosotros ya regresando por la avenida San Juan nos da el alcance...

- "Mino mino" -así lo llamaba a Palomino- "ya está...cota cota fuera de combate..." Su cara era de {extasis, también se divertía con algo de adrenalina. Acto seguido se despidió de nosotros y se marchó a su casa.

- "Excelente!!!" -dijo Walter- "ahora si que la venganza la podemos gestar y nuestra será la victoria...!" -levantándo los brazos hacia el cielo y muy emotivo-
- "El siguiente 'blanco' será Cruz Jibaja..!"
- "Noooo Walter...es mucho riesgo, y si nos pillan?" -le dije-
- "No va a pasar nada Paco, va ser la locura esa misión...!"
- "De eso no cabe la menor duda....hasta nos pueden expulsar del colegio..!"

Pasaron las semanas y 'Andróceo' no aparecía por el barrio, ya casi el año terminaba y las clases también estaban llegando a su fín. Hace rato estábamos aprobados en los cursos Walter y yo todavía faltando algunas evaluaciones. Si realizábamos el atentado en contra el tutor no arriesgábamos mucho.

Era un viernes por la tarde y apareció nuestro 'humanoide'. Walter le planteó la nueva misión, los detalles y qué hacer si es sorprendido en el acto. Me acuerdo que brindamos con Bidú cola -gaseosa de aquellos tiempos que Walter vendía en su tienda y que llevó esa día para refrescarnos- Estábamos para esto en su casa de la zona B de San Juan, de ahí salimos los tres con rumbo a la casa del tutor que vivía en la zona E cerca a un pasaje. Nos ocultamos Walter y yo entre los arbustos del parque, mientras que Andróceo se dirigía como un autómata directo al lugar. Frente a la puerta comenzó a gritar:

- "Chato baja baja (Jibaja)...muere muere...!"

Los golpes que daba contra la puerta era a dos puños y patadas. Cuando estaba por tirar la puerta abajo, ésta se abrió.

- "Victor, Victor..un loco está echando abajo la puerta...ven ven...!" Era la mujer del profe.

Ella seguía gritando y nuestro hombre se encargaba de atemorizar cada vez más a la doña. El profe no salía -creo que se estaba bañando- y el espectáculo siguió por unos minutos más hasta que por fín salió Cruz Jibaja.

- "Qué es lo que quieres loco de m....fueraaa!"
- "Chato baja baja debes morir debes morir..!"
- "Auxilioooo, por favor...!" decía su mujer muy desesperada.

Salieron algunos vecinos y es cuando Andróceo sale corriendo del lugar dejando a toda la gente muy inquieta, sorprendida y que no se explicaba de aquel suceso. Cuadras más lejos nos dijo que le gustaba ese tipo de juegos y que cuenten con él para otra misión. Walter y yo no parábamos de reirnos de la travesura que habíamos realizado. No sé como no reflexioné en ese momento con lo sucedido, no me importaba nada, para nosotros era un gran vacilón, felizmente no fuímos descubiertos y todo quedó allí.

Cosas de muchachos, cosas de púberes con deseos de 'mataperrear' un poco. Eso era lo que se hacía con Walter como cómplice. Andróceo de vez en cuando nos visitaba, inclusive en años posteriores llegaba a mi casa a preguntar por Walter diciendo "Mino, Mino?" aún cuando Palomino ya no estaba en el páis. Hace unos 20 años atrás volví a ver a nuestro Andróceo, estaba ya luciendo algunas canas y con algo de barba, su estado no era bueno, me reconoció y me volvíó a preguntar por su 'amo' y le dije que ya no estaba en Perú. Se entristeció mucho y me dió un abrazo -nunca lo había hecho hasta ese momento- Luego de ese día jamás lo volví a ver, dicen que falleció tiempo después que su padre murió......
Paco Cárdenas Linares

4 comentarios:

  1. Quien de uds., queridos amigos recuerda a Mel Gambini ex alumno Marista no sé de qué promo es,. vive en los united. Porfa alguna información. Un abrazo

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  2. No conocíamos esa faceta de loco palomino. Muy loco.

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  3. PACO, ¿QUIEN ERA EL LOCO? WALTER,JA,JA,JA...

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  4. El perfil de todo un nazi.

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