CUARTO DOMINGO DE CUARESMA
DIOS MANDÓ A SU HIJO A SALVAR EL MUNDO
"El que cree en ÉL no es juzgado"
Por el P. Clemente Sobrado
San Juan 3, 14 - 21:

Reflexión
Hola, amigos, ¿os dais cuenta de que ya estamos en el Cuarto Domingo de Cuaresma? Bueno, esto en el calendario, pero habremos avanzado también cuatro semanas espiritualmente. El cristiano no es el que simplemente pasa las hojas del almanaque, sino el que avanza cada día un poquito por el camino de la vida, la verdad y el amor.

Hoy Jesús, en su conversación con el viejo Nicodemo, hace la gran revelación de Dios que va mucho más allá que la ley y que las exigencias de la ley. Hoy nos dice cuánto es el amor de Dios. Nosotros nos declaramos enamorados con una flor o invitando a un baile y cosas de esas, pero Jesús nos dice: “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que todo el que crea tenga por él la vida eterna.”
¿Quieren ustedes mayor declaración de amor?
Además nos dice algo que rompe todos esos viejos esquemas y esas viejas ideas que tenemos sobre el juez, el Dios que escribe en su libro nuestros pecados. Nos dice con toda claridad que “Dios no envió al mundo a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él”.
Así que ya saben, olviden del Dios juez y piensen en el Dios que “solo quiere salvarnos”.
Ah, pero nos dice otra cosa, esta sí es para que nos cuestionemos: ¿queremos vivir en la luz o en las tinieblas? ¿Preferimos la luz o la oscuridad? Porque no faltan quienes se sienten mejor en la oscuridad de las tinieblas que en la luz que ilumina y alumbra.
Personalmente soy un maniático de la luz, me gusta el verano no por el calor, sino por la luz. Cuando estoy en casa tengo la manía de encender las luces. Es que me gusta la luz. ¿Y a ustedes? Amigos este domingo tenemos que ponernos alegres y caminar en la luz de la verdad.
Fuente
La Iglesia que camina
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