martes, 19 de agosto de 2014


¿ESTAMOS EXAGERANDO CON LAS RESTRICCIONES DE LA SAL? 
La falta de sodio puede dañar al corazón, sugiere un estudio

Hace mucho que se sabe que comer demasiada sal aumenta la presión arterial, pero un estudio global integral afirma ahora que una falta de sal en la dieta también puede dañar la salud del corazón. Parece haber un "punto perfecto" de consumo diario de sodio de entre 3 y 6 gramos, lo que equivale a entre 7.5 y 15 gramos de sal, asociado con un riesgo más bajo de muerte y enfermedades cardiacas que un consumo más elevado o más bajo, informan los investigadores.

"Hallamos que unos niveles demasiado altos de sodio son nocivos, pero también es nocivo comer un nivel bajo de sodio", señaló el coautor Andrew Mente, profesor asistente de epidemiología clínica y bioestadística de la Universidad de McMaster, en Ontario. "Tener un nivel moderado de ingesta se asocia con el menor grado de daño". Los hallazgos contradicen las directrices actuales para la prevención de las enfermedades cardiacas, que recomiendan una ingesta máxima de entre 1.5 y 2.4 gramos al día. Eso equivale a poco menos de media cucharadita de sal de mesa al día. "Apenas una de cada 20 personas en el mundo comen lo que se recomienda ahora", apuntó Mente.

"Esto indica que hacemos recomendaciones que la mayoría de personas no pueden cumplir. No es una recomendación práctica. Esto sugiere que en lugar de enfocarnos en el sodio, debemos enfocarnos en comer una dieta saludable en general y en buscar cambios saludables en el estilo de vida". Limitar el consumo de sal es difícil, dado que el 80 por ciento de la ingesta diaria de sal de una persona proviene de la comida que consume, y no del salero, apuntó.

Los hallazgos de los investigadores se incluyen en unos artículos que aparecen en la edición del 14 de agosto de la revista New England Journal of Medicine. Uno examina la relación entre la ingesta de sal y la presión arterial, mientras que el otro observa a la sal y el riesgo de muerte por una enfermedad del corazón. Más de 100,000 personas de 18 países participaron en el estudio. Los estimados sobre la ingesta de sal se basaron en análisis de orina, que mostraban la cantidad de sodio excretada por los participantes.

El estudio se conoce como la investigación Epidemiología urbana y rural prospectiva (PURE, por su sigla en inglés). La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA), cuestiona la validez de los estudios. Afirma que seguirá respaldando su recomendación actual de menos de 1.5 gramos al día para una salud cardiaca ideal. "A la AHA le preocupa la calidad de estos estudios, y cree firmemente que otros tipos de evidencia, sobre todo la relación bien documentada en ensayos clínicos entre la ingesta de sodio y la presión arterial, proveen la mejor base científica para guiar las políticas", afirmó el Dr. Elliott Antman, presidente de la asociación cardiaca.

"La mayoría de las evidencias disponibles hasta la fecha muestran que una reducción en la ingesta de sodio se asocia con una presión arterial más baja, lo que en sí se asocia con una reducción en los eventos cardiovasculares". Antman apuntó a un tercer estudio en la revista, que afirmaba que el consumo excesivo de sal podría provocar 1.65 millones de muertes por enfermedad cardiovascular cada años.

En ese estudio, dirigido por el Dr. Darius Mozaffarian de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, las muertes se vincularon con una ingesta de sodio superior a 2 gramos al día, el límite fijado por la Organización Mundial de la Salud. "Tan solo en EE. UU., casi 57,600 muertes cardiovasculares se atribuyen cada año a la ingesta de sodio a ese nivel", dijo Antman.

Al observar el vínculo entre la sal y la presión arterial, Mente dijo que a sus colegas del PURE les sorprendió no hallar una relación lineal recta. Reducir la sal de la dieta más allá de cierto punto parece no ser bueno para la presión arterial, y podría incluso ser malo. "Hallamos que si se consume una cantidad alta de sodio, reducir el sodio tiene un gran efecto sobre la presión arterial", dijo.

"Pero si tiene una dieta con un sodio promedio, reducir el sodio más no tendrá mucho impacto sobre la presión arterial". Un exceso de sal aumenta la presión arterial al hacer que el cuerpo retenga agua, apuntó la Dra. Suzanne Oparil, directora del programa de biología vascular e hipertensión de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alabama, en Birmingham. El agua adicional hace que el volumen sanguíneo se expanda, lo que aumenta la presión interna sobre los vasos sanguíneos. Esa presión puede hacer que las arterias se endurezcan, lo que a su vez aumenta el riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular.

Los investigadores del PURE verificaron que un exceso de sal aumenta el riesgo de una persona de enfermedad cardiaca y muerte. En particular, el exceso de sal daña la salud de las personas con hipertensión, obesas o mayores. Pero muy poca sal en la dieta también parece ser nociva, hallaron. Una ingesta de sodio inferior a 3 gramos al día se vinculó con un aumento del 27 por ciento en el riesgo de muerte y enfermedad cardiaca, según sus hallazgos. "Nadie sabe el motivo exacto", dijo Oparil, que escribió un editorial que acompaña a los estudios.

"Quizá se necesite un cierto volumen sanguíneo, y una presión arterial demasiado baja puede ser nociva, o quizá sea otra cosa". A Oparil no le sorprende que la asociación cardiaca dispute los hallazgos. "Creen en limitar la sal", dijo, y añadió que estos nuevos estudios indican que las personas por lo demás sanas quizá no deban controlar su ingesta de sodio.

"Si no tienen hipertensión [presión arterial alta] y no son obesas, y son más jóvenes, en realidad no deben preocuparse demasiado por la sal", afirmó. "Deben hacer otras cosas buenas, como tener unos niveles altos de actividad física y consumir una dieta saludable. La reducción extrema de sodio no tiene un beneficio demostrable y no deberíamos enfocarnos en eso".

Lic. Carmela Fernandini Artola

domingo, 17 de agosto de 2014

Los mejores días del año 28, 29, 30 y 31 de agosto


LA MUJER QUE SE CONFORMÓ CON LAS MIGAJAS
"Que grande es tu fe, mujer" 
Por el P. Clemente Sobrado

Mateo  15,  21 - 28:

Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: “¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija tiene un demonio muy malo.” Pero Él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: “Atiéndela, que viene gritando detrás de nosotros.” Respondió Él: “No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” Ella, no obstante, vino a postrarse ante Él y le dijo: “¡Señor, socórreme!” Él respondió: “No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.” “Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.” Entonces Jesús le respondió: “Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.” Y desde aquel momento quedó curada su hija.

Reflexión

Queridos amigos: ¿No os parece linda esta escena entre Jesús y la mujer cananea? El encuentro de una mujer pagana y Jesús.

Un Jesús que pretende no hacerle caso, que ni siquiera quiere escucharla. Algo raro ¿verdad? Cuando Él escucha a todo el mundo y ahora se hace el interesante ante esta pobre mujer. ¿Os habéis dado cuenta de que la vieja terca y persistente, le mete un golazo a Jesús?

Llama la atención la actitud de Jesús. Primero, ni siquiera quiere escucharla, luego ante la insinuación de los discípulos la desvía a córner, para finalmente tratarla nada menos como a una perra.

Hay que tener cuidado con las viejas porque cuando se les mete algo en la cabeza no te dejan hasta que se salen con la suya. Y así le sucedió a Jesús.

¿Qué nos ha querido decir con todo esto Jesús? Dos cosas fundamentales. En primer lugar, una lección de auténtica y verdadera fe, incluso tratándose de una mujer pagana. Acababa de criticar a Pedro por su “poca fe” y ahora viene esta mujer que no es creyente, sino pagana, y Jesús termina reconociendo que es una profunda creyente. “¡Mujer, qué grande es tu fe!” Y, en segundo lugar, nos quiere dar toda una lección de la auténtica y verdadera oración. Una oración constante, persistente y pertinaz que no se echa atrás por más que sienta primero el silencio de Dios y luego hasta el desprecio.

Una buena ocasión para examinar nuestra fe. ¿Podrá Jesús decirnos a nosotros hoy: cristianos y cristianas del siglo XXI qué grande es vuestra fe?

Nuestra oración, ¿será así de constante y pertinaz que logremos cansar a Dios y al fin tenga que escucharnos? Amigos, cada página del Evangelio es como una primavera de luz. La de hoy lo es, que vuestra vida también lo sea.

Fuente: La Iglesia que camina

domingo, 3 de agosto de 2014


LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES
"Dadles  vosotros de comer"
Por el P. Jose Antonio Pagola

Mateo  14,  13 - 21:

Al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en una barca, aparte, a un lugar tranquilo y apartado. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras Él viniendo a pie de las ciudades. Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos. Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: “El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.” Mas Jesús les dijo: “No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer.” Dícenle ellos: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.” El dijo: “Traédmelos acá.” Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Reflexión

Jesús está ocupado en curar a aquellas gentes enfermas y desnutridas que le traen de todas partes. Lo hace, según el evangelista, porque su sufrimiento le conmueve. Mientras tanto, sus discípulos ven que se esta haciendo muy tarde. Su diálogo con Jesús nos permite penetrar en el significado profundo del episodio llamado erróneamente “la multiplicación de los panes”.

Los discípulos hacen a Jesús un planteamiento realista y razonable: “Despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Ya han recibido de Jesús la atención que necesitaban. Ahora, que cada uno se vuelva a su aldea y se compre algo de comer según sus recursos y posibilidades.

La reacción de Jesús es sorprendente: “No hace falta que se vayan. Dadles vosotros de comer”. El hambre es un problema demasiado grave para desentendernos unos de otros y dejar que cada uno lo resuelva en su propio pueblo como pueda. No es el momento de separarse, sino de unirse más que nunca para compartir entre todos lo que haya, sin excluir a nadie.

Los discípulos le hacen ver que solo hay cinco panes y dos peces. No importa. Lo poco basta cuando se comparte con generosidad. Jesús manda que se sienten todos sobre el prado para celebrar una gran comida. De pronto todo cambia. Los que estaban a punto de separarse para saciar su hambre en su propia aldea, se sientan juntos en torno a Jesús para compartir lo poco que tienen. Así quiere ver Jesús a la comunidad humana.

¿Qué sucede con los panes y los peces en manos de Jesús? No los “multiplica”. Primero bendice a Dios y le da gracias: aquellos alimentos vienen de Dios: son de todos. Luego los va partiendo y se los va dando a los discípulos. Estos, a su vez, se los van dando a la gente. Los panes y los peces han ido pasando de unos a otros. Así han podido saciar su hambre todos.

El arzobispo de Tánger ha levantado una vez más su voz para recordarnos “el sufrimiento de miles de hombres, mujeres y niños que, dejados a su suerte o perseguidos por los gobiernos, y entregados al poder usurero y esclavizante de las mafias, mendigan, sobreviven, sufren y mueren en el camino de la emigración”.

En vez de unir nuestras fuerzas para erradicar en su raíz el hambre en el mundo, solo se nos ocurre encerrarnos en nuestro “bienestar egoísta” levantando barreras cada vez más degradantes y asesinas. ¿En nombre de qué Dios los despedimos para que se hundan en su miseria? ¿Dónde están los seguidores de Jesús?

domingo, 27 de julio de 2014


LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE
“El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido"
Por el P. Clemente Sobrado
 
San Mateo  13,  44 - 52. Hacemos la lectura abreviada versículos del 44 al 46:

“El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, lleno de alegría, va y vende todo lo que tiene y compra el campo aquel. También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra.”

Reflexión

Queridos amigos: ¿Ya han encontrado ustedes su tesoro? No me digan que no. ¿No han encontrado a Dios como el gran tesoro de sus vidas? ¿No han descubierto la fe como el gran don de sus vidas? ¿No han descubierto a la Iglesia como el hogar de sus vidas?

¿Les parece caro el ser cristiano, el tener el don de la fe, y sentirse hijos de Dios? No me digan que ser cristiano es vivir cargando cruces, ser cristiano es vivir la alegría de haber encontrado lo mejor de la vida que es la gracia, es Dios, es la fe, y es el poder llamar a los demás hermanos y sentirnos todos una gran familia.

Todo esto, no tiene precio, ni rebajas. Por esto todos debiéramos estar felices de pagar lo que sea. Mi mejor deseo es que seamos una comunidad gente feliz y gozosa y que nuestras vidas anuncian al mundo a Dios, no como una carga que hay que soportar sino como un regalo del que hay que disfrutar.

Santa Teresa lo entendió muy bien cuando dijo que “un santo triste era un triste santo”. A mí no me gustan los cristianos tristes, tampoco los santos tristes. Yo prefiero los santos alegres como la Madre Teresa que así me entero y me doy cuenta de que los santos también tienen dientes porque... ¿verdad que a los santos nos los ponen demasiado seriotes?

Yo quisiera una Iglesia alegre y feliz. Una Iglesia donde los que no creen sientan envidia de nuestra alegría porque no hay nada más atrayente que una persona alegre feliz, una persona capaz de sonreír a todo el mundo.

Pero para ello, ya saben, hay que encontrar el tesoro. Hay que descubrir ese tesoro que tantas veces lo tenemos delante de los ojos y no lo vemos. Paulo Coelho escribía en el Alquimista: “Porque mis ojos aún no se han acostumbrado al desierto y puedo ver cosas que los ojos demasiado acostumbrados no consiguen ver.” No seamos de los acostumbrados a Dios para que podamos ver lo que los otros no consiguen ver.
 
Fuente: La Iglesia que camina

domingo, 20 de julio de 2014


LA PARÁBOLA DE LA CIZAÑA
 "Dejad que ambos crezcan juntos hasta la cosecha"
Por el P. Clemente Sobrado

San Mateo 13,  24 - 43
(Nosotros leemos los versículos del 24 al 30)

Les propuso otra parábola, diciendo: “El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?" Él les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto." Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a arrancarla?" Díceles: "No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."

Reflexión

Queridos amigos: El pasado domingo hablábamos del sembrador y los distintos estilos de tierra y también hablábamos de las distintas respuestas del hombre a la Palabra de Dios. Hoy sigue el mismo tema de la semilla pero desde otra perspectiva. Aquí el centro ya no es la respuesta del hombre, sino que no solo Dios siembra, que también hay otros que siembran. Siembran de noche, mientras la gente está dormida.

El Reino de Dios no está constituido solo de gente buena, también hay gente mala. No solo crece el trigo, también crece junto al trigo la cizaña. La primera reacción de los obreros es arrancar la cizaña, pero el Señor se lo impide. Hay que dejarlos crecer juntos. Como veis, Jesús nos da una serie de lecciones en esta breve y sustanciosa parábola.

En primer lugar, en el Reino hay buenos y malos que crecen juntos. Porque no solo Dios siembra la buena semilla en nuestros corazones. Hay otros que también siembran en el mal.

En segundo lugar, Jesús nos invita a no escandalizarnos de los malos que hay y caminan a nuestro lado. Lo cual implica la necesidad de la conversión y también la esperanza de que los malos puedan algún día ser buenos.

En tercer lugar, no somos nosotros quienes hemos de decidir la suerte de los malos. Dios espera el momento. Y el momento no es ahora, sino al final, porque sólo Dios es quien ha de juzgar a unos y a otros. Muchos nos quejamos del porqué Dios permite que haya malos. Nosotros hubiésemos preferido que los elimine, pero Dios actúa de otra manera. Ese juicio no se hará en el tiempo, sino al final de los tiempos cuando se decida la suerte de unos y de otros. Mientras tanto, tendremos que crecer juntos, codo a codo los unos con los otros. Una bella imagen para la Iglesia.

Fuente: La Iglesia que camina

martes, 15 de julio de 2014

 
EL CAPUTO: HABAS SECAS Y TOSTADAS
Las bondades de comer habas tostadas

 
Son una de las legumbres secas de mayor contenido en proteínas y hierro. Determinadas personas no pueden aprovecharse de sus propiedades ya que al consumirlas desarrollan favismo, un tipo de anemia. La haba es la semilla del fruto del haba, su nombre científico es "Vicia faba". La haba, también llamada fabera, habón, habichuela, pertenece a la familia de las Leguminosas "Leguminosae".

Es propia del Oriente Medio, se cultiva desde hace milenios en los países mediterráneos. Su cultivo se ha extendido a zonas de clima cálido de todo el mundo. Frescas, se puede disfrutar de su particular sabor durante la primavera. En la sierra peruana es muy común su consumo y se le conoce con el nombre de "caputo", palabra quechua y se tuesta en olla de barro.

Valor nutritivo
Su valor nutritivo depende si la haba es fresca o seca. Aporta hidratos de carbono, proteínas, fósforo, magnesio y hierro, siendo estos valores más altos en la haba seca que en la fresca. La legumbre seca es una de las de mayor contenido proteico, junto con garbanzos y lentejas, pudiendo superar al de la carne (de 19 a 25 g de cada 100 g), aunque cabe señalar que la calidad nutricional de esta proteína es inferior. Se trata de proteínas incompletas ya que son deficitarias en un aminoácido esencial denominado metionina. Este aminoácido se encuentra en buena proporción en los cereales y tubérculos, por ello, cuando coinciden ambos alimentos como ingrediente de un mismo plato (habas con arroz o con patata), aumenta la calidad de la proteína del plato.

El aporte de hidratos de carbono oscila entre un 55 ó 60%, siendo normalmente el almidón el componente mayoritario. Además, destaca su elevado aporte de fibra (celulosa, hemicelulosa y pectina). El contenido en grasa (de tipo insaturado "grasa buena") de las habas es bajo (1-6%). Se admite que es buena fuente de vitaminas del complejo B, en concreto de tiamina, niacina y folatos. En cuanto a los minerales, destacan el potasio, fósforo, magnesio y zinc; además de una cantidad apreciable de hierro, aunque se trata de hierro no hemo que se absorbe peor que la forma química del hierro de origen animal. Sin embargo, la vitamina C que contiene y la procedente de otros alimentos ingeridos en la misma comida (pimiento verde, tomate, cítricos?), aumenta la su asimilación. El valor nutritivo varía ligeramente según el método de conservación aplicado. Así, las habas frescas tienen menor cantidad de hidratos de carbono, por tanto menos calorías. En conserva contienen más sodio debido a la sal añadida como conservante y las congeladas concentran mayor cantidad de vitamina C.

Ventajas de su consumo
Su importante aporte de fibra, procedente de la piel (hollejos) facilita la movilidad intestinal y evita la retención fecal en el organismo, aunque también favorece, junto a algunos oligosacáridos (rafinosa, estaquiosa?) la flatulencia, al ser fermentados por la flora intestinal. Las legumbres tienen un índice glucémico bajo, lo que significa que después de ingerirlas aumenta poco el nivel de glucosa en sangre y gracias al elevado aporte de fibra el paso de la glucosa a sangre es lento, lo que tiene mucho interés para las personas diabéticas.

Inconvenientes de su consumo
Determinadas personas pueden desarrollar favismo, un tipo de anemia causada por ingestión de habas o inhalación del polen de la planta, como resultado de un déficit hereditario de una enzima, aunque se cree que intervienen también factores de tipo inmunológico. Los síntomas son comunes a otras anemias: palidez, cansancio, náuseas, fiebre, etc. Además de la flatulencia que puedan provocar, presentan el inconveniente de tener un contenido moderado en purinas que se transforman en ácido úrico en el organismo, por lo que su consumo está limitado en caso de ataque agudo de gota.

Criterios de conservación
Las habas frescas, se conservan mejor y más tiempo en el verdulero de la nevera o si no, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz y la humedad. Si son secas, no presentan, en general, problemas para su almacenamiento. Basta conservarlas en un recipiente cerrado y en lugar fresco y seco.
 
Lic. Carmela Fernandini Artola

domingo, 13 de julio de 2014

 
LA PARÁBOLA DEL SEMBRADOR
"El que tenga oídos, que oiga.”
Por el P. Clemente Sobrado
 
Mateo  13, 1 - 9:

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del lago. Y se reunió tanta gente junto a Él, que tubo que subirse a una barca, se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Y les habló mucho rato en parábolas. Decía: “Salió el sembrador a sembrar. Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron. Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida, pero la tierra no era profunda; en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron. Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos, que oiga.”

Reflexión

Bueno, amigos: Yo no sé cuánto entendéis de agricultura o de semillas o de tierras. Yo confieso, que a pesar de haber nacido en el campo, entiendo bastante poco. Lo que sí entiendo es que Jesús aquí no nos quiere dar una lección de agricultura, sino una lección de cómo están nuestros corazones para aceptar las semillas del Reino.

El Reino de Dios se nos da en semillas. Dios todo lo da en semillas. Por tanto, en posibilidades. Pero la suerte del Reino y de la Palabra de Dios depende de cada uno de nosotros.

El problema no está ni en la semilla ni en Dios que la siembra. El problema lo llevamos todos en el corazón porque hay que decir, y creo que todos tenemos nuestra propia experiencia, que hay corazones más duros que el asfalto de nuestras carreteras y también hay corazones con muy buena voluntad, tan llenos de enredos, tan lleno de cosas y de superficialidades que la palabra recibida brota por un momento, pero el fervor se nos apaga como un fósforo encendido. Aunque también tenemos que reconocer que hay corazones generosos, tierra fértil donde la palabra de Dios puede crecer en abundancia de frutos.

Lo extraño, y también lo bueno, amigos, es cómo Dios puede sembrar su palabra en corazones que sabe no van a responder y cómo Dios se expone al fracaso de muchas de sus semillas.

Mi explicación es clara, al menos así la entiendo: Dios ama a todos por igual y a todos quiere darnos las mismas oportunidades. Su amor por nosotros es tal que no le importa se pierdan muchas semillas de gracia porque, al fin y al cabo, la respuesta de esos corazones grandes y generosos compensa con mucho lo que se ha perdido entre la maleza del campo. ¿No te parece interesante un Dios, que se atreve a correr el riesgo de su Palabra y de su Reino en nuestras debilidades?

viernes, 11 de julio de 2014

COMUNICADO PARA TODOS LOS MARISTAS BOYS

POR ENCARGO DEL CONSEJO DIRECTIVO DE LA PROMOCIÓN DEBO INFORMAR A LOS MIEMBROS DE LA PROMOCION PABLO VI, LA POSTERGACIÓN DE LA ACTIVIDAD HASTA NUEVO AVISO. ESTE CAMBIO DE FECHA (POR DEFINIR) ES DEBIDO A LAS DISPOSICIONES POR SEGURIDAD QUE LA MARINA DE GUERRA DEL PERÚ A DISPUESTO A CONSECUENCIA DE LOS MARETAZOS OCURRIDOS POR EL FENOMENO DEL NIÑO Y QUE PROHIBE LA SALIDA A LA MAR DE TODO TIPO DE EMBARCACIONES DE PESCA. PONEMOS EN CONOCIEMIENTO DE NUESTROS COMPAÑEROS ESTE AVISO PARA QUE TOMEN MEDIDAS. GRACIAS POR LA COMPRENSIÓN, ESTAREMOS COMUNICADOS.

martes, 1 de julio de 2014


DESEAS BAJAR DE PESO COMIENDO FRUTAS Y VERDURAS?
No siempre es la poción mágica para disminuir el peso

Con frecuencia se recomienda comer muchas frutas y verduras como forma de perder peso, pero hacerlo quizá no ayude a adelgazar, según unos investigadores. Revisaron datos de más de siete estudios que examinaron cómo un mayor consumo de frutas y verduras afectaba a la pérdida de peso.


"En general, todos los estudios que revisamos mostraron un efecto casi nulo sobre la pérdida de peso", señaló en un comunicado de prensa de la Universidad de Alabama Kathryn Kaiser, profesora de la Facultad de Salud Pública de la universidad, en Birmingham. "Así que no creo que solo comer más [frutas y verduras] sea en realidad un método efectivo para perder peso, porque no es probable que simplemente añadirlas a los alimentos que la persona come resulte en un cambio en el peso", añadió.

"Los mensajes demasiado simplificados no parecen ser muy efectivos", añadió. Pero Kaiser y sus colaboradores también hallaron que comer más frutas no aumenta el riesgo de aumentar de peso. "Parece que un aumento en las porciones no aumenta el peso, algo que resulta bueno para obtener más vitaminas y fibras en la dieta", planteó. El estudio, en el que participaron un total de 1,200 personas, aparece en la edición del 25 de junio de la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Las frutas y las verduras proveen muchos beneficios de salud, pero las personas no deben esperar que esos alimentos les ayuden a bajar de peso, apuntó Kaiser. "En el contexto general de una dieta saludable, la reducción de la energía es una forma de ayudar a perder peso, así que para reducir peso hay que reducir la ingesta de calorías", señaló.

"Las personas suponen que los alimentos más ricos en fibra como las frutas y verduras reemplazarán a los alimentos menos saludables, y que eso es un mecanismo para perder peso. Pero nuestros hallazgos a partir de la mejor evidencia disponible muestran que el efecto no parece estar presente entre las personas a quienes simplemente se indica que ingieran más frutas y verduras", concluyó Káiser.

Lic. Carmela Fernandini Artola

FUENTE: University of Alabama at Birmingham, news release

domingo, 29 de junio de 2014


SOLEMNIDAD DE SAN PEDRO Y SAN PABLO
"A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos.."
Por el P. Clemente Sobrado

San Mateo  16,  13 - 19:

Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?” Ellos dijeron: “Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.” Díceles Él: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?” Simón Pedro contestó: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.” Replicando Jesús le dijo: “Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.”

Reflexión

Queridos amigos: Hay preguntas fáciles de responder, son aquellas en las que no nos sentimos nosotros afectados; pero hay preguntas muy complicadas, son aquellas preguntas en las que cada uno de nosotros se siente implicado. Responder por los demás, es fácil; responder por uno mismo, ya no resulta tan cómodo.

Cuando Jesús pregunta qué dicen los demás sobre Él, todos responden a coro. Pero cuando Jesús concreta más la pregunta: ¿Y vosotros quién decís que soy yo? Aquí la cosa se complica y solo responde Pedro.

Aquí la pregunta va más allá de “qué decimos nosotros de Jesús”. En el fondo es una pregunta muy personal: “¿Qué soy para vosotros?” Porque decir decimos muchas cosas, pero el problema está en qué sentido tiene Jesús en nuestra vida, qué lugar ocupa en nuestra vida...

Aquí la pregunta no la hacemos nosotros, sino que es Él mismo quien la hace. Por tanto, no se trata de preguntas que podamos evadir fácilmente porque son preguntas que nos cuestionan.

Sin embargo, a mí me gustaría invertir hoy la pregunta. Y que en vez de que sea Jesús quien pregunte, seamos nosotros quienes le preguntemos nosotros a Él: “Señor, qué dices tú de nosotros?” “Señor, ¿qué dices tú de tu Iglesia?”

Porque si es importante saber lo que nosotros decimos de Él, mucho más importante es saber qué dice Él de la Iglesia y qué dice de nosotros.

Porque nosotros hablamos mucho de Él y la Iglesia habla mucho de Él, pero no estoy seguro de que ni nosotros ni la Iglesia escuchemos demasiado lo que Él piensa de nosotros, cómo nos ve a nosotros.

Hoy, que diera la impresión de un aire nuevo oxigena a la Iglesia con la figura del Papa Francisco, es posible que muchos no estén de acuerdo. La mayoría sí. Y yo preguntaría: ¿”Y qué piensa y dice Jesús de esta Iglesia que vemos renacer, que la vemos sonreír, que la comenzamos a ver más alegre y simpática y atractiva?” Siempre somos nosotros los que damos nuestro juicio. Yo quisiera escuchar el juicio de Jesús sobre el Papa, los Obispos, los sacerdotes y el Pueblo de Dios.

Fuente: La Iglesia que camina

domingo, 22 de junio de 2014


LA FIESTA DEL CORPUS CHRISTI
El Cuerpo y la Sangre de Cristo
Por el P. José Antonio Pagola


San Juan  6, 51 - 58:

“Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.” Discutían entre sí los judíos y decían: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?” Jesús les dijo: “En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.”

Reflexión

Jesús creó un clima especial en aquella cena de despedida que compartió con los suyos la víspera de su ejecución. Sabía que era la última. Ya no volvería a sentarse a la mesa con ellos hasta la fiesta final junto al Padre. Quería dejar bien grabado en su recuerdo lo que había sido siempre su vida: pasión por Dios y entrega total a todos.

Esa noche lo vivía todo con tal intensidad que, al repartirles el pan y distribuirles el vino, les vino a decir estas palabras memorables: «Así soy yo. Os doy mi vida entera. Mirad: este pan es mi cuerpo roto por vosotros; este vino es mi sangre derramada por todos. No me olvidéis nunca. Haced esto en memoria mía. Recordadme así: totalmente entregado a vosotros. Esto alimentará vuestras vidas».

Para Jesús, era el momento de la verdad. En esa cena se reafirmó en su decisión de ir hasta el final en su fidelidad al proyecto de Dios. Seguiría siempre del lado de los débiles, moriría enfrentándose a quienes deseaban otra religión y otro Dios olvidado del sufrimiento de la gente. Daría su vida sin pensar en sí mismo. Confiaba en el Padre. Lo dejaría todo en sus manos.

Celebrar la Eucaristía es hacer memoria de este Jesús, grabando dentro de nosotros cómo fue él hasta el final. Reafirmarnos en nuestra opción por vivir siguiendo sus pasos. Tomar en nuestras manos nuestra vida y compromisos para intentar vivirlos hasta las últimas consecuencias.

Celebrar la Eucaristía es, sobre todo, decir como él: «Esta vida mía no la quiero guardar exclusivamente para mí. No la quiero acaparar sólo para mi propio interés. Quiero pasar por esta tierra reproduciendo en mí algo de lo que él vivió. Sin encerrarme en mi egoísmo; contribuyendo desde mi entorno y mi pequeñez a hacer un mundo más humano».

Es fácil hacer de la Eucaristía otra cosa muy distinta de lo que es. Basta con ir a misa a cumplir una obligación, olvidando lo que Jesús vivió en la última cena. Basta con comulgar, pensando sólo en nuestro bienestar interior. Basta con salir de la iglesia sin decidirnos nunca a vivir de manera más entregada.

La Cena del Señor es demasiado importante para que dejemos que se siga “perdiendo”, como “espectadores de un estancamiento infecundo” ¿No es la eucaristía el centro de la vida cristiana?. ¿Cómo permanece tan callada e inmóvil la jerarquía? ¿Por qué los creyentes no manifestamos nuestra preocupación y nuestro dolor con más fuerza?

El problema es grave. ¿Hemos de seguir “estancados” en un modo de celebración eucarística, tan poco atractivo para los hombres y mujeres de hoy? ¿Es esta liturgia que venimos repitiendo desde hace siglos la que mejor puede ayudarnos a actualizar aquella cena memorable de Jesús donde se concentra de modo admirable el núcleo de nuestra fe?

Fuente: Odres Nuevos

domingo, 15 de junio de 2014

 
FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Confiar en Dios
Por el P. José Antonio Pagola

 
San Juan  3,  16 al 18:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.
 
Reflexión
 
El esfuerzo realizado por los teólogos a lo largo de los siglos para exponer con conceptos humanos el misterio de la Trinidad apenas ayuda hoy a los cristianos a reavivar su confianza en Dios Padre, a reafirmar su adhesión a Jesús, el Hijo encarnado de Dios, y a acoger con fe viva la presencia del Espíritu de Dios en nosotros.

Por eso puede ser bueno hacer un esfuerzo por acercarnos al misterio de Dios con palabras sencillas y corazón humilde siguiendo de cerca el mensaje, los gestos y la vida entera de Jesús: misterio del Hijo de Dios encarnado.

El misterio del Padre es amor entrañable y perdón continuo. Nadie está excluido de su amor, a nadie le niega su perdón. El Padre nos ama y nos busca a cada uno de sus hijos e hijas por caminos que sólo él conoce. Mira a todo ser humano con ternura infinita y profunda compasión. Por eso, Jesús lo invoca siempre con una palabra: “Padre”.

Nuestra primera actitud ante ese Padre ha de ser la confianza. El misterio último de la realidad, que los creyentes llamamos “Dios”, no nos ha de causar nunca miedo o angustia: Dios solo puede amarnos. Él entiende nuestra fe pequeña y vacilante. No hemos de sentirnos tristes por nuestra vida, casi siempre tan mediocre, ni desalentarnos al descubrir que hemos vivido durante años alejados de ese Padre. Podemos abandonarnos a él con sencillez. Nuestra poca fe basta.

También Jesús nos invita a la confianza. Estas son sus palabras: “No viváis con el corazón turbado. Creéis en Dios. Creed también en mí”. Jesús es el vivo retrato del Padre. En sus palabras estamos escuchando lo que nos dice el Padre. En sus gestos y su modo de actuar, entregado totalmente a hacer la vida más humana, se nos descubre cómo nos quiere Dios.

Por eso, en Jesús podemos encontrarnos en cualquier situación con un Dios concreto, amigo y cercano. Él pone paz en nuestra vida. Nos hace pasar del miedo a la confianza, del recelo a la fe sencilla en el misterio último de la vida que es solo Amor.

Acoger el Espíritu que alienta al Padre y a su Hijo Jesús, es acoger dentro de nosotros la presencia invisible, callada, pero real del misterio de Dios. Cuando nos hacemos conscientes de esta presencia continua, comienza a despertarse en nosotros una confianza nueva en Dios.

Nuestra vida es frágil, llena de contradicciones e incertidumbre: creyentes y no creyentes, vivimos rodeados de misterio. Pero la presencia, también misteriosa del Espíritu en nosotros, aunque débil, es suficiente para sostener nuestra confianza en el Misterio último de la vida que es solo Amor.
 
Fuente: La Iglesia que camina

miércoles, 11 de junio de 2014


LA DIABETES Y SUS COMPLICACIONES
8 formas de prevenir las complicaciones de la diabetes


De seguro tienes a alguien en la familia que la padece, quizás algún amigo o amiga, Hasta es probable que conozcas personas que perdieron un miembro por esta enfermedad. Todo esto se debe a complicaciones de la diabetes.

La diabetes es una enfermedad que va en aumento, sobre todo en países en desarrollo. En el mundo hay más de 347 millones de personas con esta enfermedad. Las complicaciones son terribles, si no se lleva un adecuado control del azúcar y un buen estilo de vida.

¿Cómo prevenimos las complicaciones?

1. Control médico constante: No deje de visitar a su médico ni deje de hacerse los análisis que le indique, recuerde que la prevención es lo primordial.

2. Realiza mucho ejercicio: la actividad física es importantísimo para prevenir las complicaciones cardiovasculares. Sabías que un 50 – 80% de personas diabéticas mueren por causa cardiovascular.

3. Aprendizaje permanente: Busca grupos de apoyo, pueden estar cerca de tu comunidad o por internet, inscríbete en cursos sobre cuidado en pacientes diabéticos o a revistas donde den información de interés.

4. Medicación meticulosa: No dejes de seguir las indicaciones, la dosis, los horarios y el tipo de medicina es muy importante para el control de la glucosa.

5. Cuida mucho tus pies: al perder la sensibilidad en los pies se pueden originar pequeñas heridas, que finalmente son focos de infección. No dudes en pedir ayuda a un podólogo para que se encargue del cuidado de tus uñas. El tipo de zapato que uses también es muy importante, busca siempre aquellos que sean suaves.

6. Cuida tus ojos: la retinopatía diabética es muy común cuando hay un mal control de la glucosa. Asistir al oftalmólogo es la clave.

7. Mantén la piel hidratada: La sequedad en la piel hace que esta se pueda agrietar, ten en cuenta que es una vía de herida e infección. Las cremas hidratantes son muy útiles.

8. Mantén tu peso ideal: finalmente, el secreto para cuidar cualquier enfermedad y controlar la glucosa es mantener el peso saludable.

No le des facilidades a la diabetes. En tus manos está controlar esta enfermedad y tener una calidad de vida envidiable, sin miedos ni limitaciones.

Fuente: Mi enfermera

domingo, 8 de junio de 2014


PENTECOSTÉS
El Espíritu en nosotros
Por el P. Clemente Sobrado




Hechos de los Apóstoles  2, 1- 11:

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo. Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua. Estupefactos y admirados decían: “¿Es que no son galileos todos estos que están hablando? Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa? Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.”

Reflexión

Amigos, hoy celebramos la festividad de Pentecostés o Fiesta del Espíritu Santo. Nosotros hemos leído el relato de Lucas en los Hechos de los Apóstoles, correspondiente a la primera lectura. La razón es muy simple, es que Lucas nos describe el acontecimiento de Pentecostés. Un relato lleno de simbolismo y que expresa más gráficamente la misión del Espíritu Santo en la Iglesia.

En primer lugar, el simbolismo de las lenguas de fuego que se posaron sobre cada uno de los discípulos.
En segundo lugar, el cambio tan radical que se lleva a cabo en los mismos discípulos, que esta mañana parecen totalmente desconocidos.

En tercer lugar, la universalidad del Evangelio y de la Iglesia.
En cuarto lugar, una de las funciones más importantes del Espíritu Santo: la unidad en la diversidad.

En el misterio de la Cruz brotó del corazón de Cristo la Iglesia.
En el misterio de la Ascensión Jesús envía a la Iglesia.

En Pentecostés, la Iglesia hace su primera presentación, como diríamos hoy, “hace su presentación en la sociedad”. Por eso, en la primera oración de la Misa, le pedimos: “Oh Dios, que por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia, extendida por todas las naciones, derrama los dones de tu Espíritu sobre todos los confines de la tierra y no dejes de realizar hoy, en el corazón de tus fieles, aquellas mismas maravillas que obraste en los comienzos de la predicación evangélica.”

La Iglesia está llamada a vivir un eterno Pentecostés porque es el Espíritu el que santifica y también el que la hace Iglesia misionera.

FUENTE: LA IGLESIA QUE CAMINA

viernes, 6 de junio de 2014

SAN MARCELINO CHAMPAGNAT
Hombre y obra por siempre


Se celebra el Día de Champagnat, un 6 de junio de 1840 ya que a la edad de 51 años fallece nuestro patrono y es la fecha que toda la familia marista del mundo escoge como central para rendir un merecido homenaje al hombre y a su obra. Al inscribir en el libro de los Santos de la Iglesia universal el nombre de Marcelino Champagnat, el Papa Juan Pablo II lo propuso como modelo para imitación de todos los católicos. Pero de San Marcelino son muchas las cosas que podemos imitar.

Nosotros, como exalumnos, debemos estar comprometidos por su labor formadora que fue trasmitida cuando cursábamos las aulas. Aquellos principios son lo que quedan a pesar de los años, y que en cada miembro de una u otra manera lo sabemos aplicar en nuestras vidas. Marcelino fundó el Instituto de los Hermanos Maristas para educar cristianamente a los niños y jóvenes, en especial a los más desatendidos. Y es aquí que todavía nuestra misión no está completa, existe mucho por hacer como grupo organizado y es nuestro deber seguir con su obra desde nuestro lugar en la sociedad. El Instituto de los Hermanos Maristas está presente en 74 países y cada uno tiene su propia experiencia de lo que es ser educador al estilo Champagnat.

Cada país donde estamos presentes tiene su propia historia marista y como familia universal tenemos una historia y una tradición. Esto es una bendición y aunque los hermanos maristas actualmente no sean muchos debido a las vocaciones en bajada, el legado dejado permenece intacto entre los laicos comprometidos haciendo más fuerte este sentimiento. Nuestra promoción Pablo VI, por intermedio de este medio informativo, se une al homenaje de un hombre que encontró en los niños y en su educación, la razón para vivir. Lleno de espíritu conciliador de nuestra Madre María inspiró su gesta que hasta ahora sigue haciendo obra. Cuando cursábamos el colegio ya era beato, hora después de ser elevado a los altares por Juan Pablo II, le agradecemos al "hermano mayor" su trabajo y dedicación mientras vivió e imitemos su fortaleza y perseverancia que el tiempo se ha encargado de valorar.

V. J.M.Ch

domingo, 1 de junio de 2014


LA ASCENSIÓN DE JESÚS
" Aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”
Por el P. Clemente Sobrado

Mateo 28,  16 - 20:

Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron. Jesús se acercó a ellos y les habló así: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”

Reflexión

Queridos amigos: Los Discípulos no pudieron despedirse de Jesús cuando murió en la Cruz, solo uno de ellos y la Madre y algunas mujeres pudieron darle el último adiós. Posiblemente pensaron que lo habían perdido para siempre, hasta que la Resurrección se lo devolvió vivo.

Ahora en la Ascensión, Jesús los cita a todos al último encuentro y ellos pueden ser ya los testigos vivos del que muerto, resucitado, ahora vuelve al Padre y a su condición divina.

Resulta curiosa esa despedida. Muchos de ellos todavía seguían “dudando”, todavía su fe es débil y frágil. Sin embargo, Jesús se fía de ellos y les deja, como último testamento, y en herencia, continuar su propia misión. “Id y haced discípulos de todos los pueblos.” Primero, se fía de ellos incluso en su debilidad y flaqueza.

En segundo lugar, los pone en camino. Nada de quedarse ni a llorar su ausencia, ni a descansar. Es la hora del envío. Es la hora de los caminos del mundo. Mientras Él apenas salió de las fronteras de Israel, a ellos les encomiendo el mundo entero: “Haced discípulos de todos los pueblos.” No les dijo: "Esperen y a los que los busquen anúncienles el Evangelio." Por el contrario, vayan ustedes a buscarlos, salgan al encuentro con todos los hombres, ahora ya no hay ni judíos ni griegos. Ahora es la hora de la humanidad entera, vuestra patria es el mundo. La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles grafica muy bien este envío: “Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo?” Ya no es la hora de mirar al cielo, sino de mirar a la tierra, mirar a los hombres de todos los pueblos.

En tercer lugar, les deja como una especie de secreto: “Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Seréis vosotros los que caminéis, pero no lo haréis solos, yo caminaré a vuestro lado. “Estoy con vosotros.” Bonita manera de decirnos también hoy a todos nosotros: “Cristianos, ¿qué hacéis mirando al cielo? A caminar, a recorrer los caminos del mundo con el Evangelio en el corazón, en la mente y en los labios."

FUENTE: LA IGLESIA QUE CAMINA

domingo, 25 de mayo de 2014

 
JESÚS: PAN DE VIDA
Camino hacia Dios
Por el P. Clemente Sobrado
 
San Juan  14, 15 - 21:

“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros. No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros si me veréis, porque Yo vivo y también vosotros viviréis. Aquel día comprenderéis que Yo estoy en mi Padre y vosotros en mí y Yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y Yo le amaré y me manifestaré a él.”

Reflexión

Hola, amigos. ¿Os sentís solos? Os comprendo. Hoy la gente vive demasiado rodeada de gente; sin embargo, vive demasiado sola. La soledad creo que es uno de los males de nuestro tiempo. Esposas solas. Hijos solos. Ancianos solos. Sin embargo, el Señor nos dice hoy que “no nos dejará huérfanos”, que no nos dejará en la soledad, porque Él nos promete enviarnos el “Espíritu de la verdad”.

Algo bien curioso. Fijaos lo que dice el mismo Jesús: “El mundo no puede recibirlo, porque ni lo ve ni lo conoce.” En cambio vosotros “lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros”.

La vida no está en la corteza de las cosas, sino que como la sangre corre por dentro, por las venas del Espíritu. Algo bien importante, el pasado domingo decíamos que Jesús es la “verdad” y ahora nos dice que nos enviará “el Espíritu de la verdad” para que no vivamos en el engaño y la mentira, sino para que vivamos nuestra verdad, la verdad de Dios y la verdad del hombre.

El mundo no lo conoce porque no lo ve. En cambio, nosotros lo vemos y lo conocemos porque habita en nosotros y está con nosotros. Somos nosotros quienes tenemos que darlo a conocer y lo haremos mediante el testimonio de nuestras vidas. Somos los testigos de Jesús y somos también los testigos del Espíritu Santo. Testigos de que Jesús “está con el Padre” y que “nosotros estamos con Él y Él con nosotros”. Nuestro gran testimonio será el del amor.

¿Veis y conocéis al Espíritu que os habita? Entonces ya no estáis solos, alguien vive y habita en vosotros.
 
Fuente: La Iglesia que camina

miércoles, 14 de mayo de 2014


Recurrentemente el comentario político en el Perú toca el tema de “la Primera Dama” por lo que hace o deja de hacer. Es cierto que la señora Nadine Heredia tiene una fuerte personalidad y una actuación que la ponen en el centro de la noticia; pero si nos acordamos la señora Elianne Karp, esposa de Alejandro Toledo, también tenía un rol protagónico, aunque de estilo diferente a la señora Heredia. Hace doce años escribí en el diario Liberación, donde tenía una columna política, un artículo que transcribo ahora porque tiene actualidad, y sobre el cual convendría representar para que el Perú vaya tomando conciencia

EL PRIMER CABALLERO DE LA NACIÓN
"Los electores votamos por una persona para Presidente..."


Uno de los rezagos de la mentalidad machista que ha predominado en la administración pública, es el cargo de “Primera Dama”. Estamos tan acostumbrados a tenerlo que no recuerdo que en el país haya habido un cuestionamiento ni sobre su origen, ni sobre su utilidad.

La raíz de este cargo no es constitucional: no aparece en ningún artículo de la Constitución del 79 ni del documento impuesto por la dictadura el 93. ¿De dónde podría entonces provenir? De la necesidad de otorgar a la esposa del gobernante (que para esa mentalidad era obvio que tenía que ser varón; no olvidemos que la mujer recién consigue el voto en la década del 50) un espacio “adecuado” en el “jet set” gubernamental: las recepciones de etiqueta y la asistencia social.

¿Y qué pasaría si la presidente es mujer? ¿Su esposo sería el “primer caballero” y debería ajustarse de grado o fuerza a las funciones arriba enunciadas?

Quede claro que no es ésta una crítica a la consorte del actual Presidente. Pero creo que ha llegado el momento que toda la sociedad tome conciencia de esta situación, y la arregle. Los electores votamos por una persona para Presidente; el o la cónyuge, según el caso, no ha sido objeto de ninguna votación. Debe por tanto continuar su vida familiar y profesional cotidiana, y no tener, como ahora tiene, oficina de primera dama, gabinete de asesores de primera dama, gastos de representación de primera dama, reuniones continentales de primeras damas, etc. Las tareas de asistencia social la deben desarrollar los organismos estatales correspondientes; y si se considera que la esposa (o esposo) del o la gobernante deben desempeñar alguna responsabilidad, que la asuman; pero no en mérito al matrimonio, sino a su propia capacidad.

Juan Borea Odría

martes, 13 de mayo de 2014


PROPIEDADES DEL SIYAU 
Fuente de antioxidantes

También llamada salsa de soja o siyau, dentro de la comida china-peruana (Chifa), en sí en toda la comida oriental. La soya posee antioxidantes necesarios para la vida y es un gran aporte nutritivo para el ser humano. Este producto ha sido uno de los elementos básicos de la población de muchos países durante más de 5.000 años y contiene un alto contenido de proteínas, convirtiéndola en un excelente complemento de nuestra alimentación.

Los antioxidantes constituyen uno de los beneficios nutricionales que no debemos ignorar en relación con una alimentación sana. Estos compuestos protegen del daño causados por los radicales libres. Los radicales libres son los responsables de muchos tipos de cáncer y del envejecimiento prematuro. Son ellos los que aportan un escudo ante la oxidación de las células, y por ello tienen un gran potencial para prevenir enfermedades de una enorme índole: desde cáncer hasta problemas circulatorios.

Las fuentes de antioxidantes están dispersas por doquier, y basta ojear un poco nuestro blog para conocerlas. Entre ellas encontramos el vino tinto de buena calidad, los arándanos, el acai berry o algunos cítricos con mucha vitamina C. La salsa de soya, por su parte, pelea para estar entre los antioxidantes más importantes.

Según una investigación realizada por la Universidad Nacional de Singapur la salsa de soya tiene un altísimo potencial antioxidante, y por ello recomiendan condimentar nuestras ensaladas con ella, al menos dos o tres veces por semana. En términos absolutos, los investigadores apuntan a que la salsa de soya es diez veces más efectiva que el vino tinto, y hasta 150 veces más efectiva que una naranja, algo que debe bastar como argumento para consumirla.

El potencial antioxidante de la salsa de soya está asociado a menores riesgos de padecer ataques cardiovasculares, la prevención de los ataques de los radicales libres y la asistencia en problemas naturales como el envejecimiento, obesidad, estrés, hipertensión y diabetes.

MUY IMPORTANTE
Para consumir soya, es necesario que se encuentre en un estado de fermentación y así gozar de sus propiedades. Éxisten estudios recientes que indican que consumirlo en otra forma puede ocasionar problemas en la salud. La salsa de soya o siyau es un producto que se deriva del fermento de soya.

Lic. Carmela Fernandini Artola
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