

Era mediados del último año del Colegio en el curso de Ciencias Naturales teníamos como tarea: disecar un animal doméstico. Para empezar todos los grupos ya estaban formados y completos, así que fue ese desamparo general que teníamos en común es que decidimos hacer grupo Daniel “el zapatón”, Alfredo “el maestro”, Aníbal “kato” y Yo.
En primer lugar teníamos que elegir un animal doméstico, la verdad es que cualquiera que estuviera dispuesto, así que una tarde salimos a buscarlo y fue que íbamos tocando puertas, casa por casa preguntando si no tenia algún animal que no le sirviera, por su puesto con los respectivos portazos fue pasando la tarde, hasta que llegamos a la casa de unas chicas que nos dijeron que si queríamos una gata que tenia en su casa debíamos atraparla y ya era nuestra (creo que no era su gata por eso nos la regalaron) así que sorteamos quien se encargaría de ese acto heroico, los elegidos eran Alfredo y Aníbal, mientras tanto Daniel y Yo esperaríamos en la puerta hasta que ellos cumplan su misión, y fue así que después de un buen rato y de un sin numero de gritos de toda índole salen triunfantes con la gata en un costalillo, pero ellos con muchos arañazos que cariñosamente les había dejado la gata, que había vendido muy cara su libertad.

Aníbal: voy a inyectarla ¡y jjjaaag!
Y se doblo la aguja, habría chocado con algo duro.
Aníbal: ja ja ja ja ja falle.
Daniel: muchachos piensen en los derechos de …
Martín: oye “moroco” Daniel es nuestra nota de ciencias la que esta en juego.
Aníbal: jajajajajajajaja
Alfredo: oye “zapatón” Daniel te sacamos del grupo si sigues protestando.
Aníbal: jajajajajajaaja
En eso Alfredo como era el mas interesado por que tenía la nota mas baja en la materia se decide a inyectar a la gata,
Alfredo: acá tengo otra aguja ¡y ajjjagg!
Aníbal: jajajajajajajaaja
Y acertó logrando colocarle todo el contenido de la jeringa, para esto desde una esquina nos habían estado observando una pareja de ancianos todo lo que hacíamos y nos resondraban pero en ese momento no entendíamos los que nos decían, cuando en un descuido, la gata vuelve a la vida y se nos escapa...
Aníbal: jajajajajajaja
Martín: a “kato” Aníbal le ha dado un ataque de risa.

Al día siguiente desde la formación en el patio del colegio hacíamos turno para vigilarla y no le quitábamos la mirada a dicha bolsa pues esa era nuestra nota grupal del trabajo, los demás compañeros no sabían por que observábamos todo el día al cerro Asomufa, pues temíamos que alguien que pase por ahí podía hacer un macabro descubrimiento y estaríamos “fritos” y desaprobados de nota, por que faltaban pocos días para la presentación de la disección.
Y nuestro amigo Julián se acercaba a nosostros y nos preguntaba.

Martín: Observamos al Extraterrestre que se bajado del OVNI en el cerro.
Julián: ¡No te lo puedo creer!, será Gazú, pero por si acaso en la tarde iré a investigar.
Martín: no vayas, hoy no recibe visitas
Julián: Ok
En la tarde traemos al laboratorio a la occisa gata y empezamos a disecarla; habíamos comprado azufre, algodón industrial para rellenarla, ojos, alambre para el armazón entre otras cosas, el olor era horrible al extremo que una madres de familia que estaban haciendo manualidades en un salón adyacente salieron despavoridas, igualmente las chicas de 5to año (de nuestra promoción) que estaban al otro lado haciendo cocina y que nos habían estado molestando también de pronto ya no estaban. Recuerdo que minutos antes se escuchaban unos gritos tipo concierto en el salón adyacente que practicaban el “curso de cocina”, ¿que había pasado? ¿ era su primera vez? ¿Pero de que? Su primera vez que freían un HUEVO, ¿Vaya que novedad? En el futuro cuando ya casadas les iba “tocar” hacer todos los días.

Llegó el día de la presentación de la Gata, otros grupos habían disecado animales mas pequeños palomas cuyes gatitos etc., pero nuestra gata parecía un leopardo por el tamaño con unos ojos que Alfredo se había esmerado en colocarle que parecía viva la gata, por si acaso la habíamos clavado en una base de madera por si resucitaba, nuestro trabajo estaba plagado de ciertas defectos técnicos en la presentación pero obtuvimos lo que queríamos una nota y estábamos satisfechos, el trabajo se lo llevaron a la dirección del colegio, no se para que me imagino que para exhibirlo, pero pronto empezaría a dar mal olor pues la gata no solo asustaba sino también apestaba, y no estaba sola, estaban sus inquilinas: las Pulgas, es así que el director ordena que saquen ese animal de la dirección y lo regresa al salón pero ahí tampoco lo querían y terminan colocándola en el techo del salón , y en ese momento el trabajo pasó a llamarse “Una Gata sobre el tejado”.
Recuerdo sin temor a equivocarme que fue el animal más grande que se diseco en el curso, no solo por el tamaño sino por que pesaba con todo el relleno y alambres que se le había colocado.
Nuestro trabajo termino en el tejado por no se cuanto tiempo después de un tiempo, la dejamos de ver, cual seria su destino? en donde terminaría? Rpta: pues si terminaría en donde ustedes se están imaginando…
En años anteriores habíamos hechos practicas simples con palomas, ranas, pollitos etc. cosa que nos ayudo a desenvolvernos mejor, aun mas para los que mas adelante continuaríamos estudios dentro del área de Ciencias Medicas, Farmacológicas, etc..
Las dos hermanas desconocidas que nos “obsequiaron la gata” años mas tarde coincidiríamos en un curso de administración que lleve, y nos haríamos buenos amigos, hoy en día son las felices esposas de un compañero de nuestra promoción y de su hermano.
Las dos chicas de 5to año que merodeaban por el laboratorio, meses después serian unas muy buenas amigas sobre todo una de ellas muy cercanas a mí al finalizar el colegio.
Este fue un relato al pie de la letra de lo que sucedió aquella vez, esperando no haber afectado susceptibilidades de ninguna índole.
Hasta la próxima.
Atentamente.
Martín Orellana M.
Te pasastes, pulpín. Me hiciste reir un montón conforme leía tu artículo.
ResponderEliminar...ese relato al pie de la letra de lo que sucedió aquella vez no lo he olvidado, fué hermoso, pues sabes que me quitó el sueño, sinceramente yo también espero no haber afectado suceptibilidades de nínguna índole...
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