

Emmanuel: Dios con nosotros
Por el Canónigo Dr. Daniel Meynen
Mateo 1, 18-24

En poco tiempo, Dios estará con nosotros! Pués Jesús nacerá, Jesús, este niño Dios, este niño de quien su nombre profético es "Emmanuel", es decir: "Dios con nosotros"! Pero Jesús existe ya, me dirán ustedes; Jesús ya nació... Es verdad! Y sin embargo, es necesario que Él nazca de nuevo, es necesario, que el venga de nuevo al mundo, al mundo de nuestro corazón!
No hay día, ni hora, ni minuto, ni segundo que pase, sin que Dios obre en nuestra vida. Y aún así, cuando nos damos cuenta, de esta acción divina en nosotros, no queremos pensar, y nos esforzamos por pensar lo menos posible. Pero esta acción de Dios es real y ella se impone en nosotros, lo queramos o no. Entonces, la única escapatoria que nos queda, es reconocernos a nosotros indígnos de un tal favor. La misma cosa le pasó a José. El solo se había dado cuenta que algo misterioso pasaba en María: ella estaba encinta. Aunque los dos habían resuelto no tener contacto carnal. También, la única respuesta a este misterio, era pensar que Dios había sin duda intervenido en esta concepción. Pero José gracias a su inmensa humildad, optó por eclipsarse, dejando a María sola, con su Señor. Esto, no le concernía: seguramente, José se estimaba indigno de participar en tal misterio.
La decisión de José estaba tomada: El iba a dejar a María. Esto estaba bastante claro en su espíritu: era necesario que el hiciera este sacrificio, que el abandonara lo que él quería mas en el mundo, María, pues el se estimaba indigno de tener una esposa como esta, llena de tan grandes dones... Como Abraham cuando estuvo a punto de sacrificar a Isaac, el hijo de la promesa divina, José llevó a cabo su sacrificio en su espíritu. Fue entonces que el Angel del Señor intervino impidiéndole actuar, así como impidió a Abraham de matar a Isaac.
Jesús viene a quedarse con nosotros en la Navidad y siempre. Todo lo que pasó la noche de Navidad en el momento del nacimiento de Jesús puede realizarse hoy, cuando nosotros recibimos al Señor en la Santa Comunión! Porque Navidad es también, cada vez que nosotros comulgamos, solo necesitamos creer que lo que recibimos no es el pan que vemos, sino el Cuerpo de Cristo! Cuando Jesús nació la noche de Navidad, José no pudo ver otra cosa diferente que un niño, igual a todos los niños que llegan al mundo... Pero José creyó! Él creyó en lo que el Angel le había dicho en sueños! El creyó que este niño, era el Hijo de Dios! "Y despertando José de su sueño, hizo como el ángel le habia mandado, y recibió a su mujer."
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