
PONIÉNDOSE DE ACUERDO
Un avión se estrella en una solitaria isla del Pacífico Sur. Todos mueren y sólo sobreviven ilesas tres personas: el piloto, el copiloto y una azafata que, dicho sea de paso, estaba bastante guapa.

Luego del susto y recuperados de la fuerte impresión del accidente deciden explorar la isla para ver si encuentran algún poblado donde pedir auxilio, caminan durante dos días con algunas provisiones rescatadas del aparato estrellado y llegan al convencimiento que la isla está desierta, lejos de cualquier ruta aérea y marítima y comprenden que será muy difícil que los ubiquen. Deciden entonces organizar su permanencia en la isla, construyen una cabaña y comienzan a recolectar lo que la naturaleza les provee: carne, frutas y agua fresca.

- Amigos, han pasado dos meses y estamos solos... y quizás sea para siempre. Hemos respetado, desde el primer momento que llegamos aquí, nuestra intimidad, todo está muy bien; sin embargo, creo que hay ciertas carencias y necesidades y sé que ustedes, por delicadeza, no quieren hablar conmigo sobre eso, por tal motivo lo hago yo a ver qué les parece: Contigo –dirigiéndose al piloto- haré el amor los días pares y contigo –mirando al copiloto- lo haré los días impares y si surgiera algún problema lo hablamos y lo solucionamos entre todos.

Sin embargo, ninguna dicha es eterna y por desgracia, al cabo de unos meses la azafata es atacada por una rara y violenta enfermedad y muere.

- Escúchame, el tiempo pasa, yo sé que esto muy duro de afrontar tanto para ti como para mí; por eso tenemos que hablar, siento que nos falta algo; soy joven y no puedo seguir así... tú ¿qué piensas? El otro, asintiendo, le agradece por sacar a la luz el tema y le dice que él también está pasando por la misma situación...
- ¿Entonces tú también piensas como yo?
- Claro... y si no funciona entonces lo discutimos.
- De acuerdo...
- Entonces, ¿cómo nos organizamos?
- Tú los días pares y yo los impares.
- Muy bien, empiezo yo.
- No hay problema.
- No hay problema.

- Escúchame, dijimos que lo discutiríamos si algo no iba bien, bueno, yo pienso que esto no debe continuar, estamos solos y necesitados, pero creo que lo que estamos haciendo no es correcto y cada vez me siento más incómodo, va contra la naturaleza.

- ¿Estás de acuerdo entonces?
- Sí, ¿y tú?
- Yo también.
- Bueno, entonces, ¿qué dices?, ¿la sepultamos?
- Sí, hay que sepultarla.
Mario Domínguez Olaya
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Pau
mmmmmmmmmmm me suena muyy interesante.....aunque al principio me imagine otra cosa..!!!!!mi pregunta es??......entonces,la AZAFATA se murio por GOLOSA???
ResponderEliminaratte...srita Pichardo