EL REINO DE DIOS
"Mi Reino es como un grano de mostaza..."
Por el P. Clemente Sobrado
San Marcos 4, 26 - 34:

Reflexión
Hola amigos: ¿Os ha gustado esta parábola de Jesús? Personalmente a mí me ha encantado. Por fin hay alguien que me dice que hay cosas que no dependen de nuestro esfuerzo y trabajo. Por fin alguien me dice lo contrario a J. P. Sartre, “que el hombre no es más que lo que hace”.
Estoy convencido de que esta parábola a muchos les va a chocar, porque, acostumbrados a que todo lo tenemos que hacer nosotros, a que todo depende de nuestro esfuerzo y sudores, alguien como Jesús me dice hoy que hay cosas que brotan y crecen sin que sepamos cómo, que lo hacen sin que nosotros hagamos nada, mejor dicho, mientras nosotros dormimos.
No es que los carros se hagan por sí solos mientras dormimos, ni que las casas se construyan mientras nosotros roncamos y dormimos. Lo que sí se nos dice que la vida tiene una fuerza en sí misma que no depende de nosotros.
Sí se nos dice que las semillas que sembramos crecen por su misma fuerza interna, aunque nosotros estemos dormidos; y que Dios mismo va creciendo dentro de nosotros, por más que nosotros no sepamos cómo.
Esa es la diferencia entre hacer cosas y sembrar semillas de vida. Esa es la diferencia entre depender del fruto de nuestro esfuerzo o depender del dinamismo de la vida.

El Evangelio es una fuerza que crece interiormente. Dios es una fuerza que crece desde dentro. La vida de cada día es una fuerza que se va desarrollando cada día sin nosotros enterarnos. ¿No se han dado cuenta de cómo vuestro hijo crece sin que lo notéis? Lo notáis al año, cuando ya la ropa le queda corta y los zapatos ya no le sirven.
No, amigos, no todo depende del trabajo. Hay que trabajar, claro que sí, pero hay muchas cosas que no dependen de nuestro trabajo.
Fuente
La Iglesia que camina
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