













Juan Borea nuevamente fue el guía de la expedición, recordando los viejos tiempos del Club de excursionismo. Fue un paseo para el recuerdo que significó como siempre un reencuentro con la amistad, aquella franca, que trasluce y que nos enriquece como personas. Volvimos a ser por horas, nuevamente infantes, dejando atrás lo que somos y hacemos al trabajar. Se tradujo en una liberación de problemas y sirvió de catarsis para la gran mayoría de los que fueron.

Este tipo de actividades al aire libre y en grupo, fomentan nuestro acercamiento a la naturaleza, a valorar lo nuestro (a pocas horas de Lima) y de compartir con los amigos de excelentes momentos que serán muy difíciles de olvidar. Durante toda esta semana -y quizas en la siguiente- estaremos cubriendo el viaje y los detalles que todos quieren saber.
EL VIAJE FUE DE LO MEJR,PERO MEJOR SERA CUANDO SALGAN LAS FOTOS DETRAS DE CAMARAS.
ResponderEliminarSE QUE TODOS NOS DIVERTMOS DE LO LINDO MAS AUN EN EL VIAJE DE RETORNO DESPUES DE SALIR DE LUNAHUANA,SE QUE MUCHJOS LLORARON DE RISA...ESPERO ESTAR PRESENTE PARA EL PROXIMO AÑO PARA EL SIGUIENTE VIAJE